Los consejos de CaixaBank y Bankia bendicen hoy la fusión

Calviño considera ahora inevitables más concentraciones para garantizar la solvencia de las entidades financieras

Los consejos de administración de CaixaBank y Bankia bendecirán hoy la fusión de ambas entidades una vez alcanzado un acuerdo entre sus cúpulas que cuenta con el visto bueno de sus principales accionistas. Las reuniones de los consejos se celebrarán previsiblemente por la tarde y de forma telemática. Desde que se anunciaran a principios de septiembre las conversaciones entre ambas entidades para crear el mayor banco de España, el presidente de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri, y el consejero delegado de CaixaBank, Gonzalo Gortázar, han negociado este acuerdo.

Este pacto cuenta ya con el beneplácito de la vicepresidenta del Gobierno Nadia Calviño, en representación de los intereses del Estado, principal accionista de Bankia, y de Isidro Fainé, como máximo responsable de CriteriaCaixa y la Fundación la Caixa, primer accionista de CaixaBank. De hecho, la negociación entre ambos ha sido decisiva para rematar algunos flecos relacionados con la composición del futuro consejo de administración y garantizar que tanto el Estado como CriteriaCaixa tengan representación. El consejo resultante tendrá 15 miembros, de los que diez serán independientes, con lo que se cumplen las recomendaciones de buen gobierno de que la mayoría de los miembros sean ajenos a la entidad.

En representación de los principales accionistas del nuevo banco habrá tres consejeros más, en este caso dominicales, de los cuales uno defenderá directamente los intereses del Estado y otros dos, los de la Fundación la Caixa, a través de CriteriaCaixa. Los dos consejeros ejecutivos, el actual presidente de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri, y el consejero delegado de CaixaBank, Gonzalo Gortázar, pasarán a ocupar los mismos cargos tras la unión.

Aunque aún no ha trascendido la participación que tendrá cada entidad, parece claro que Bankia obtendrá una participación superior al 25%, aunque ello obligará a CriteriaCaixa, el principal accionista de la entidad catalana, a elevar su participación en el banco antes de la fusión. Para ello, ya tiene el visto bueno del Banco Central Europeo para que CriteriaCaixa supere el 40% de CaixaBank con el objetivo de garantizarse que en el futuro su participación en el nuevo grupo no quede por debajo del 30%, lo que a su vez le reportará beneficios fiscales. Después de barajar instalar la sede social en Madrid, en las últimas horas se ha inclinado el fiel de la balanza por Valencia, donde ahora se encuentran las de ambas entidades. Pese a ello, las sedes operativas seguirán en Barcelona y en Madrid.

Además de esta fusión, Calviño considera «probablemente inevitable» que se produzcan más concentraciones bancarias para que las entidades mantengan su solvencia y afronten «con solidez» los retos del futuro como la digitalización, como recomienda el BCE. Así lo aseguró ayer tras una entrevista con el presidente de la Cámara de Comercio de EE UU en España.