El sistema de módulos ahoga a 400.000 autónomos

La mayoría no puede hacer frente a sus obligaciones fiscales al haber hecho sus estimaciones en época precovid. UPTA reclama que se les facilite el cambio de sistema. Seguridad Social lo ve con buenos ojos

Miles de pequeños establecimientos de comercio y hostelería principalmente, pero también en el transporte -sobre todo en el sector del taxi-, se encuentran en una situación "de asfixia fiscal” por la pérdida de ingresos derivada de pandemia y la dificultad para hacer previsiones para el próximo año. Son alrededor de 400.000 autónomos los que tributan por módulos y que ahora se ven incapaces de afrontar sus pagos a Hacienda, pese a que este año se haya establecido una reducción de los índices de rendimiento neto de un 5%, que no podrá compensar la diferencia con la previsión realizada en época precovid.

Por ello, la asociación de autónomos UPTA reclama que se encuadre a la mayoría de estos trabajadores por cuenta propia en el sistema de estimación objetiva en el sistema de estimación directa, o al menos, se les facilite que cambien de sistema temporalmente, ya que “en ningún caso esa reducción fiscal compensa la situación actual, ya que las condiciones de esta nueva crisis son mucho más profundas y de más larga duración”.

El sistema de tributación por módulos o estimación objetiva establece que no se pagan impuestos en función de los ingresos y los gastos, sino que condiciona una cantidad fija según determinados indicadores -denominados módulos- a los que se aplican unos tipos o porcentajes con los que se calcula el rendimiento de su actividad. De este modo, decenas de miles de negocios hicieron unas estimaciones incorrectas al haberse hecho previamente al impacto de la pandemia. Por ejemplo, a un negocio pequeño para el que la Agencia Tributaria estimó unos beneficios por renta del trabajo de 16.500 euros le correspondería pagar unos 500 euros trimestrales. En una situación normal, este autónomo podría cumplir con los objetivos que le habían calculado y hacer frente al pago trimestral y al del IRPF. Pero en la situación actual, marcada por las restricciones, los confinamientos y los cierres obligatorios, estos negocios son incapaces de cumplir con las previsiones hechas y, por tanto, de afrontar esos pagos, al calculárseles unos rendimientos del trabajo superiores a los reales.

Eduardo Abad, presidente de UPTA, reclama una reestructuración del sistema tributario de módulos para evitar la desaparición de miles de negocios. "Lo más aconsejable, sería encuadrar a la mayoría de los autónomos en el sistema de estimación directa, o al menos, modificar o facilitar el cambio de sistema, aunque sea temporalmente. Nadie puede hacer una estimación de como irá su negocio en 2021 y son las economías más débiles y los autónomos más desfavorecidos los que pagan las consecuencias tributarias de un modelo desfasado y poco objetivo”. Según sus estimaciones, más de 150.000 establecimientos de hostelería “están condenados a la desaparición” por culpa directa de la pandemia o porque de cara a 2021 prefieren cerrar antes de afrontar de nuevo un año con pérdidas.

Fuentes ministeriales explicaron a la LA RAZÓN que está opción ya está sobre la mesa y que se está barajando que estos trabajadores también coticen por sus ingresos reales, y no por otros elementos objetivos como el número de empleados, la superficie del local o la iluminación contratada, entre otras. El Ejecutivo pretende que aquellos que tributen por módulos puedan renunciar a ello de forma temporal, siempre y cuando demuestren que sus pérdidas se van a extender en el tiempo al menos durante lo que dure la pandemia.