¿Qué puedo hacer si heredo una vivienda hipotecada?

Si el testamento viene cargado de deudas, la aceptación a beneficio de inventario es la opción más interesante para no renunciar a la herencia, aunque existen otras dos alternativas

En marzo de 2021, se registraron en España 19.446 herencias de viviendas, la mayor cifra mensual de la serie histórica
En marzo de 2021, se registraron en España 19.446 herencias de viviendas, la mayor cifra mensual de la serie históricaLa Razón¿Qué pasa si no puedo hacer frente a la hipoteca de mi casa, oficina o local comercial?

En marzo de 2021, se registraron en España 19.446 herencias de viviendas, la mayor cifra mensual de la serie histórica, según los últimos datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE). La vivienda es uno de los principales bienes que se incluyen en el testamento para que los herederos le den uso o la vendan. Los conflictos durante el reparto están a la orden del día, sobre todo si hay herederos que quieren quedarse con el inmueble y otros prefieren deshacerse de él para obtener dinero. Pero antes de hacer frente a estas rencillas, los herederos pueden toparse con un problema previo: que la hipoteca de la vivienda aún no se haya terminado de pagar. La plataforma de reclamaciones online Reclamador.es recoge cuáles son las opciones que tienes los herederos para esquivar esta deuda.

El salvavidas de los seguros de vida

Algunos herederos cuenta con una salvaguarda: el seguro de vida vinculado a la hipoteca. Este producto bancario protege tanto a los herederos como a la entidad si el titular del préstamo fallece antes de terminar de pagarlo. Básicamente, el banco recibe una determinada cantidad destinada a amortizar la hipoteca y así el heredero no deberá hacer frente al pago. También se puede haber contratado un seguro de vida, aunque no vinculado a la hipoteca. En ese caso, los designados como beneficiarios recibirán una determinada cantidad que podrá utilizar para pagar lo que resta del préstamo o no.

Esta medida solo será eficaz si el producto se contrató antes del fallecimiento del titular. Los herederos que no cuenten con esta protección, se topan con tres posibilidades: aceptar la herencia, aceptarla a beneficio de inventario o rechazarla.

Aceptar la herencia

Las herencias pueden estar envenenadas con deudas. Por ese motivo, los herederos deben meditar su decisión para no acabar en una situación financiera insostenible. Aceptando la herencia de forma pura y simple, el beneficiario tendrá que asumir el pago de la hipoteca con las condiciones previamente establecidas. Esta modalidad es conveniente cuando se está seguro de que los bienes superan las deudas o cuando sabe a ciencia cierta que se podrá asumir el pago de las cuotas hipotecarias.

Heredar la vivienda a beneficio de inventario

La mejor opción si no se quiere renunciar a la herencia pero tampoco heredar deudas es aceptar la herencia a beneficio de inventario. Con esta modalidad los herederos se aseguran de no tener que pagar las deudas que sobrepasen la herencia. De esta manera, el préstamo hipotecario se paga con el patrimonio de la herencia hasta donde alcance el valor de los bienes heredados. Es la opción que se suele elegir cuando no se conoce si los bienes son superiores a las deudas.

Rechazar la herencia

La otra alternativa que les queda a los herederos que vayan a recibir una vivienda hipotecada es rechazar la herencia. Así no tendrán que hacer frente a hipoteca, pero deben tener en cuenta que tampoco obtendrán el resto de bienes que les hubieran correspondido. “En estas situaciones, puede suceder que los acreedores (en este caso el Banco), obliguen judicialmente a la aceptación de esa herencia si consideran que la renuncia se ha hecho en fraude de sus derechos”, explican desde Reclamador.es. Esta fórmula se suele elegir cuando se sabe que las deudas son superiores a los bienes. No obstante, la aceptación a beneficio de inventario se presenta como la opción más atractiva, ya que protege a los herederos contra las deudas y les permite acceder al patrimonio restante después de que estas queden saldadas.