Opinión

Johnson campeón

La bola de nieve no para de crecer en Reino Unido con la suma de elementos adversos

José Antonio Vera

Lo que parecía algo puntual este pasado verano en el Reino Unido se está convirtiendo en sistémico a medida que pasan las semanas y se agrava el problema de escasez en supermercados, tiendas y gasolineras del país del Brexit. A tal situación se le denominó en un primer momento «pingdemia», debido a que se creía provocada por las severas cuarentenas impuestas por el gobierno de Boris Johnson a cualquier persona que pudiera haber estado en contacto con un positivo COVID. El problema es que, atenuada esa rígida situación de enclaustramiento que impedía a miles de trabajadores, transportistas, etcétera, acudir a sus puestos y suministrar productos a comercios, el desabastecimiento no cesa e incluso se agrava con situaciones increíbles de colas en gasolineras, estanterías vacías, listas de espera inauditas para comprar.... Lo último conocido es la escasez de alimentos congelados y carne que se va a producir debido a que el suministro de CO2 se ve afectado por el exagerado aumento del precio del gas. El dióxido de carbono es utilizado de manera habitual por la industria alimentaria. El suministro de carne a restaurantes se verá tocado también por el desabastecimiento energético, fundamental para la refrigeración.

La bola de nieve no para de crecer en Gran Bretaña con la suma de elementos adversos. Primero, la mencionada pingdemia, después, la falta de mano de obra, debido a la huida de miles de trabajadores europeos que no podían seguir en las islas como consecuencia del Brexit y, por último, la escalada de precios, en particular el del gas. El engreído y presuntuoso Johnson está demostrando que es todo un campeón.