Sanciones

Rusia roza el «default» tras abonar en rublos el pago de su deuda

Putin dice que puede resistir pese a que su inflación ya está en el 12,5% y que afronta pagos por emisiones de 5.637 millones en abril

Una moscovita camina ante una casa de cambio en la capital rusa
Una moscovita camina ante una casa de cambio en la capital rusaYURI KOCHETKOVAgencia EFE

Como en un juego de matrioskas, el Kremlin trata de sortear las sanciones internacionales y evitar convertirse en un paria financiero en los mercados, algo que difícilmente podrá lograr con artimañas como las que ha empleado para hacer frente al pago de su deuda. Aunque es muy complicado asfixiar del todo a una economía con ingentes recursos energéticos altamente demandados, el régimen de Putin tiene todas las de perder ante sus acreedores. Rusia afirma que ha pagado en rublos los 117,2 millones de dólares de intereses de una emisión de deuda que vencía ayer, si bien el incumplimiento de su obligación de pagarlo en dólares le sitúa más cerca del «default», la suspensión de pagos de toda la vida.

La agencia de calificación Fitch ya anunció que considera este incumplimiento una suspensión de pagos en el abono del cupón de esa emisión de deuda en rublos en lugar de en dólares, aunque Rusia dispone todavía de un periodo de gracia de 30 días para cumplir sus obligaciones, hasta mediados de abril. Y deberá hacerlo pronto porque encara un «rally» de abonos desde finales de marzo con pagos acumulados previstos para el 4 de abril de 5.637 millones de dólares por el vencimiento de dos emisiones. De hecho, solo en intereses, Rusia afronta tres fuertes desembolsos próximos: uno a finales de marzo (de 102 millones de dólares) y en junio (de 184 y 159 millones de dólares).

De confirmarse el «default», Putin incurriría en el primer incumplimiento del pago de la deuda desde 1998 y de la deuda externa rusa desde la Revolución Bolchevique de 1917 por no abonar el cupón de esta emisión en los términos establecidos. Entre los tenedores de la deuda rusa figuran inversores internacionales como el fondo estadounidense Pacific Investment Management Co. (Pimco), que tiene 1.500 millones apalancados en deuda soberana rusa, según «Financial Times», y 1.100 millones adicionales en «swaps» de «default» rusos, unos contratos que obligan a Pimco a compensar a otros tenedores de bonos en caso de que la deuda rusa caiga en suspensión de pagos.

El ministro de Finanzas ruso, Anton Siluanov, indicó que el país ha transferido ya el pago del cupón que vencía ayer a pesar del bloqueo de sus cuentas por parte de Estados Unidos, según informa la agencia Ria Novosti, que cita unas declaraciones a la cadena televisiva RT Arabic. «Dimos ya la orden de pago, ahora la pelota está en el tejado de las autoridades estadounidenses, en primer término», dijo el ministro, quien aseguró que no puede garantizar que el inversor final obtenga el abono debido al impacto de las sanciones que los países occidentales han impuesto a Rusia por la invasión de Ucrania.

«La posibilidad o imposibilidad de cumplir con nuestras obligaciones en divisa extranjera no depende de nosotros, nosotros tenemos el dinero y hemos hecho el pago», reiteró Siluanov. Se trata de los primeros cupones en moneda extranjera que vencen tras el cambio de normativa realizado por el régimen de Putin el 5 de marzo pasado.

Inflación desbocada

Un Putin al que parece no afectarle la conversión de Rusia en un estado «paria». De hecho, el presidente ruso sostuvo también que su economía se adaptará al nuevo escenario de sanciones, aunque admitió que habrá más inflación y desempleo, por lo que ha decidido aumentar el salario mínimo y los sueldos de los empleados públicos. Tendrá que pagarlo con las reservas porque sus emisiones de deuda quedan ya en entredicho. «El aumento de los precios está afectando de forma seria a los ingresos de la población. Por tanto, en un futuro próximo tomaremos la decisión de aumentar todos los pagos sociales, incluidas las pensiones» y también el salario mínimo, dijo.

Pese a defender que Rusia dispone de recursos para afrontar esta situación calificó las sanciones de «agresión». «¿Las decisiones dirigidas a empeorar las vidas de millones de personas tienen todos los signos de agresión por medios económicos y políticos», arremetió.

Lo cierto es que la inflación rusa ha escalado hasta el 12,54%, su nivel más alto desde 2015, a fecha del pasado 11 de marzo. En solo una semana, los precios se han disparado más de dos puntos, desde el 10,42% previo, reconoció Siluanov. El azúcar y el tomate han subido nada menos que un 12% en un visto y no visto, así como los productos farmacéuticos y los alimentos de bebés.