Así es como puede ayudar a los niños a mejorar su relación con el dinero

Es necesario tener una serie de conocimientos básicos que permitan poder administrar correctamente sus finanzas personales

Una familia sostiene una hucha
Una familia sostiene una hucha

A la sociedad actual le quedan muchas asignaturas pendientes, siendo la educación financiera una de ellas, ya que no todo el mundo tiene conocimientos básicos para poder administrar correctamente sus finanzas personales. No obstante, entender el contexto económico en el que una persona se encuentra es esencial para su día a día, así como para trasladar esta información a los más pequeños de la casa.

Además, la llegada del verano es un punto clave en cuanto a finanzas se refiere, ya que no solo supone un mayor ocio sino este también viene acompañado de más gasto en muchas ocasiones. En lo que respecta a los niños, en este periodo estival se encuentran rodeados de múltiples estímulos para pedir y comprar cosas, haciendo que el gasto de dinero se eleve inevitablemente.

Por tanto, las vacaciones de verano pueden ser el momento idóneo para enseñar a los más pequeños de la casa a cómo gestionar mejor el dinero, con el objetivo de que entiendan el valor que tiene este, así como las posibilidades y limitaciones que ofrece, tal y como aseguran desde el blog de Bankinter.

Además, no se puede conceder a los niños todas las peticiones que hacen, ya que si también le sumamos la predisposición a disfrutar y los caprichos, esto puede poner en peligro el presupuesto previsto para las vacaciones.

En este sentido, es necesario que los niños entiendan todo lo relacionado con el dinero cuanto antes y una de las mejoras formas es plantearlo a través de una especie de juego. Una idea es proporcionar a los más pequeños un “dinero de vacaciones” y que lo administren durante todo el verano, dejando claras una serie de condiciones para poder disfrutarlo:

  • Ellos serán quienes decidan en qué gastar ese dinero.
  • Pueden gastarlo como quieran, ya sea todo en un solo desembolso, hacerlo paulatinamente o incluso llevarse parte a casa si les sobrase.
  • Se debe dejar claro que ese será todo el dinero que tengan durante las vacaciones, por lo que no habrá pagas extra ni sumas adicionales.

Los objetivos de este juego es que los más pequeños de la casa aprendan que se puede intercambiar el dinero por bienes, actividades o experiencias; que sean responsables de gestionar un recurso limitado y que no pidan dinero extra al consumir de más.

Finalmente, tras llevar a cabo a este juego, se establecerán una serie de recompensas en función de lo que se quiera reforzar, ya sea el evitar las compras impulso, fomentar el compartir o invertir experiencias, para ir incentivando más o menos sus actuaciones.

Por ejemplo si se quiere que compartan y entiendan que es mejor invertir en experiencias en vez de comprar cosas, se debe ayudar a entender a los niños qué merece más la pena, preguntándoles por sus sensaciones. De esta forma, los adultos le harán ver a los más pequeños que las compras impulso no siempre son la mejor opción en las que destinar el dinero.

En esta línea, los niños podrán aprender a cómo funciona el dinero a la vez que disfrutan de su autonomía, haciendo que cada vez hagan un mejor uso del dinero.