Vivienda

¡Boom!

Los incrementos de volumen y de precio de la vivienda no auguran una burbuja

Javier Fernández-Pacheco Mazarro

De la misma manera que, en el famoso programa de la tele, los telespectadores se quedan pegados a la pantalla esperando a que el concursante se pringue con el contenido de la bomba, el morbo de una burbuja, lo que nos tiene a todos expectantes, es el momento de su explosión. No deja de ser curiosa esa fascinación que tenemos los seres humanos por las malas noticias. Nos preocupamos por aquellos que han perdido dinero con la burbuja, pero raramente nos acordamos de aquellos que lo han estado ganando mientras ésta se hinchaba. Éstos, son juegos en los que nadie puede ganar a menos que otro pierda.

Las burbujas se comportan parcialmente así, porque ese sobreprecio que yo pagué por algo, esperando que siguiera subiendo, pero que pierdo cuando la burbuja explota, es un sobreprecio que ganó quien me vendió a mí. O para ser más exacto, lo ganó la cadena de propietarios anteriores en su conjunto. Pues en algún momento, alguien empezó a vender por encima del valor. Pero no cualquier subida de precio es una burbuja. En los mercados, las subidas y bajadas de precio se generan a través de la oferta y la demanda y una de las grandes diferencias es que mientras en condiciones normales, el aumento de la demanda se produce porque el producto en cuestión tiene un valor intrínseco, en un escenario de burbuja el único valor que desean los futuros compradores es el sobreprecio que esperan obtener cuando vendan. ¿Podemos considerar que existe una burbuja inmobiliaria?

Pues, por mucho que lo pienso, no me parece que estemos en un escenario como el que acabamos de describir. En el que los compradores lo hagan solo por la revalorización que esperan obtener. Más bien parece que compran, bien para disfrutar de la vivienda, bien como inversión (con la intención de alquilar). La diferencia es radical. Porque si en mitad de una burbuja, ésta pincha, estás perdido. Pero si tras haber comprado una vivienda para disfrutarla, los precios se desploman, la seguirás disfrutando. Con lo que solo será un problema si deseas venderla. En realidad los incrementos de volumen y de precio vienen por otros frentes. Viviendas que no se vendieron en la época Covid y lo hacen ahora, incremento general de los precios y, como no, esa «prisilla» para asegurar una hipoteca a tipos bajos.

*Javier Fdez-Pacheco Mazarro es profesor del EAE Business School