Jubilación

Condenados a trabajar en la vejez

Uno de cada tres españoles cree que tendrá que complementar su pensión con ingresos adicionales

Un ganadero en la localidad de Colmenar de Arroyo
Un ganadero en la localidad de Colmenar de Arroyolarazon

Uno de cada tres españoles cree que tendrá que complementar su pensión con ingresos adicionales

La sostenibilidad del sistema de pensiones está en la cuerda floja. Esta advertencia ha sido repetida como un mantra despertando la tan temida pregunta: ¿voy a cobrar mi pensión? El sí cada vez está menos claro y el no cada vez más extendido. Esta semana, la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (Airef) volvió a abordar este debate arrojando una sentencia clara: los jubilados podrán cobrar sus pensiones pero no con el sistema actual. En este contexto, el 33% de los españoles cree que tendrá que trabajar durante la vejez, según el último estudio del especialista en seguros de salud Cinga.

La mitad de los encuestados considera que tendrá que trabajar por obligación ante la posibilidad de no cobrar una pensión. El 45% trabajaría durante la tercera edad para permanecer mentalmente activos y el 32% para sentirse útiles. Otras causas residen en la necesidad de mantenerse ocupados durante la tercera edad (18%) y por el deseo de intercambiar habilidades o experiencias con empleados más jóvenes (13%).

Esta creencia está más extendida entre los jóvenes millenials de entre 25-34 años y entre la población masculina (39% frente al 27% de mujeres). El uso del Fondo de Reserva como sistema de financiación de políticas sociales ha hecho mella en la hucha de pensiones, que se ve aún más mermada por el envejecimiento de la población y la precariedad laboral.

En esta línea, la Airef aboga por llevar la “edad real” de jubilación de los 62 años actuales a los 67 años que establece la Ley, lo que corregiría más de la mitad del “problema de gasto”. Para dar respuesta al reto demográfico, surgirán lo que Cinga califica como equipos de trabajo multigeneracionales. En el caso de tener que prolongar la vida laboral, las empresas deberán dotar a sus empleados de los medios y las herramientas adecuadas para mejorar su calidad de vida y evitar que su salud física, mental y social. Sin embargo, ante esta posibilidad, hay algunas cuestiones que inquietan a los encuestados. El 75% de los españoles teme sufrir alguna enfermedad o problema médico. En concreto, el 36% está seguro de que tendrá que afrontar el deterioro de la vista, que su movilidad se verá reducida (25%), así como otro tipo de dolencias.

Además de los achaques físicos y mentales, los resultados de Cinga muestran que solo un 16% de los españoles ve a las empresas dispuestas a contratar empleados mayores, y únicamente el 53% de los encuestados reconoce que le gustaría trabajar con compañeros de esta edad. Los más dispuestos son los millenials con un 59% de adeptos.