El bono cae del 3,7% y marca el mínimo nivel en ocho años

La prima lleva cuatro sesiones por debajo de 200 puntos

La Razón
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Los inversores prolongaron ayer las compras de renta fija periférica y el interés del bono español a diez años cayó por debajo del 3,7% al cierre por primera vez desde el 3 de octubre de 2006, según datos de Infobolsa. En concreto, la referencia a una década se abarató hasta el 3,69% en el mercado secundario tras tocar suelo en el 3,65% durante la sesión. La prima de riesgo, por su parte, se situó en los 195 puntos básicos y acumuló de esta forma cuatro jornadas por debajo de la barrera psicológica de los 200 puntos.

El ánimo comprador también se extendió por el resto de referencias cotizadas en el secundario, y el bono a cinco años se abarató al 2,22%. El rendimiento a tres años, por su parte, se relajó hasta el 1,61%, dos puntos básicos por debajo del cierre del viernes pasado. Hoy, el Tesoro subastará Letras a seis y doce meses en la primera emisión de deuda a corto plazo del año. El organismo espera captar 4.000 millones con nuevas caídas en el coste de financiación.

La fiesta no se extendió a la renta variable europea, que cerró la jornada con ligeras pérdidas –una medida del 0,1% en negativo– y «huérfana» de Wall Street por la festividad de Martin Luther King. El Ibex 35 se dejó un 0,11%, en los 10,454,1 puntos, con sólo 1.200 millones de volumen de negocio. El Dax germano se dejó un 0,28% lastrado por Deutsche Bank, y el Cac 40 parisino cedió un 0,11%. Milán, por último, cerró casi plana con un tímido avance del 0,02%.

Según Julián Lirola, analista de Self Bank, la renta variable europea comenzó la semana «afectada por la influencia negativa de los malos resultados de Peugeot y Deutsche Bank». Además, el experto destacó que los datos macroeconómicos procedentes de China también condicionaron la sesión y que «en Europa los próximos días vendrán influenciados por diversos indicadores de confianza, que podrían seguir certificando la mejora gradual de la economía a la que estamos asistiendo en las últimas semanas».

La economía china registró un crecimiento del 7,7% en 2013, el más lento del país desde 1999 y en lo que el Gobierno considera una advertencia a los «problemas de fondo», entre ellos el problema de la deuda local. El Producto Interior Bruto (PIB) de 2013 superó así en dos décimas el objetivo de crecimiento de la economía china, que estaba situado en el 7,5%, y es muy superior al 2% que se espera que EE UU, la primera economía del mundo, anuncie a finales del presente mes.

Las autoridades del país se mostraron optimistas pese a la desaceleración del gigante asiático. «En términos generales, la economía de China mostró un buen ritmo de crecimiento, estable y moderado en 2013, lo cual supone un gran logro», declaró ayer el jefe de la Oficina Nacional de Estadísticas de China, Ma Jiantang.

La citada institución anunció datos positivos para la producción industrial (subió un 9,7% respecto al año anterior) y las ventas minoristas (aumento del 13,6%), pero Ma prefirió ser cauto y recordar que es importante tener en cuenta «los problemas profundamente arraigados acumulados con el tiempo y que aún no se han resuelto en lo que es un periodo crítico para la economía de China», después de 30 años de crecimiento económico de doble dígito.