El Gobierno eleva dos décimas la previsión del PIB, hasta el 2,9%

De Guindos arranca el apoyo de Alemania, Francia e Italia para evitar la multa por el déficit y cree que hay margen para retrasar los ajustes

De izda. a dcha., Wolfgang Schaule, Christine Lagarde y Ángel Gurria
De izda. a dcha., Wolfgang Schaule, Christine Lagarde y Ángel Gurria

De Guindos arranca el apoyo de Alemania, Francia e Italia para evitar la multa por el déficit y cree que hay margen para retrasar los ajustes

La economía española tira con fuerza de Europa pese a la incertidumbre política y el retraso en la formación de un Gobierno. Más, incluso, de lo que se pensaba. Ayer, el ministro de Economía en funciones, Luis de Guindos, lo ratificó en China, en la Cumbre del G-20, a donde acudió para, entre otras tareas, intentar calmar a los críticos y ganar aliados de cara a la trascendental reunión de este miércoles del Colegio de Comisarios de la Comisión Europea, que decidirá si España será o no multada por incumplimiento de los objetivos de déficit.

En el marco de la ciudad de Chengdu, la capital de la provincia de Sichuan, que cuenta con una población de 14 millones de habitantes, De Guindos avanzó que nuestro país crecerá este año un 2,9%, dos décimas más de lo previsto por el Gobierno. El incremento no es baladí. En las previsiones oficiales con las que comenzó el año, el Ejecutivo estableció una cifra estimada de crecimiento del 3%. Más tarde, los vaivenes bursátiles, las tormentas financieras desatadas por el menor crecimiento de China y la propia incertidumbre política vivida en España llevaron al propio ministro, antes de que se consumara el Brexit, a rebajar dicha previsión oficial inicial, para situarla en el 2,7% para este año y en el 2,4% para 2017, tres y cinco décimas menos, respectivamente. Lo hizo en el marco de la Asamblea de Primavera del Fondo Monetario Internacional, el 16 de abril, y entonces justificó la rebaja en «la desaceleración global» y en la necesidad de que España tuviera un «cuadro macroeconómico realista».

Más de dos meses después de aquello, y con los efectos del referéndum británico de por medio, el ministro en funciones elevó la cifra y deslizó que formará parte del cuadro macroeconómico que el Ejecutivo en funciones confecciona de cara a la elaboración de los presupuestos si se desvanece la oscuridad que rodea a la situación política.

«El cuadro macroeconómico que estamos viendo indica un año 2016 más fuerte de crecimiento económico, en el entorno del 3%, concretamente en el 2,9%», remarcó, según informa Efe. Sin embargo, las previsiones que maneja el Gobierno en funciones en la actualización de dicho cuadro macroeconómico apuntan a una ralentización de la expansión económica para 2017, algo que, según dijo, «es consecuente y acorde con la tendencia de la zona euro y del conjunto de la economía mundial». De Guindos mostró asimismo su confianza en que los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) confirmen la buena evolución del empleo y en que se clarifique el panorama político: «Si España consigue rápido un Gobierno estable y con la agenda económica correcta, y con unos presupuestos que estén en la senda que proporciona Bruselas, el impulso adicional que podría tener la economía podría ser muy notable».

Encuentro con Moscovici

El ministro en funciones aprovechó su estancia en la cumbre del G-20 para reiterar su convencimiento de que, el miércoles, España no será sancionada económicamente por el déficit porque «no hay razones de peso» para ello. En este sentido, anunció que las tres mayores economías de la eurozona, Alemania, Francia e Italia, apoyan una cancelación del castigo a nuestro país. Lo dijo tras reunirse con sus homólogos de Alemania, Wolfgang Schäuble; Francia, Michel Sapin; e Italia, Pier Carlo Padoan, quienes les trasladaron que «están en contra de que a España se le imponga ningún tipo de sanción». Además, el titular de Economía en funciones se entrevistó en China con el comisario europeo de Asuntos Económicos y Financieros, Pierre Moscovici, para discutir sobre la senda de ajuste fiscal para España.

La última indicación de Bruselas, informa Efe, sitúa el desfase autorizado entre el gasto público y el PIB este año en un 3,7%, mientras que en 2017 lo fija en el 2,5%. Tanto De Guindos como el propio Moscovici eludieron manifestarse sobre si la Comisión Europea ampliará o no hasta 2018 el plazo para que España cumpla con el límite de déficit del 3% fijado en los criterios de Maastricht, aunque el ministro sí subrayó que «hay un margen de maniobra para modificar dicha senda que se proporcionó».