El recibo de la luz tendrá recargo cuando supere un 10% el consumo medio

Industria pretende recaudar 280 millones con la medida

La Razón
La Razón FOTO: La Razón

La inmensa mayoría de los hogares españoles, unos 20 millones, aquellos con potencias contratadas entre los 3 y los 10 kilovatios (kW), deberán ajustar su gasto energético a la media de consumo de la franja de potencia de que disponen si no quieren sufrir penalizaciones en el precio de la energía que pagan.

Con la entrada del nuevo año, de no sufrir modificaciones la propuesta de peajes para el primer trimestre remitida por el Ministerio de Industria a la Comisión Nacional de la Energía (CNE), los usuarios que superen en un 10% el consumo medio habitual de su potencia contratada, y siempre que no estén acogidos al denominado bono social, verán penalizado ese exceso hasta encarecer su recibo final hasta en un 8%. Y eso sin tener en cuenta las oscilaciones del precio de la energía ni otras tasas que han gravado la generación eléctrica y que podrían trasladarse también en las próximas semanas al recibo.

Estos recargos oscilan, según informa Efe, entre los 0,00138 y los 0,01546 euros por kilovatio hora, y se aplicarán sobre los peajes eléctricos, parte del recibo de la luz que fija el Gobierno y sirve para remunerar costes regulados del sistema eléctrico como el transporte, la distribución o las primas a las energías renovables. La penalización será más elevada cuanto más se sobrepasen esos consumos medios y oscilará entre el 2 y el 16% (cuando se supere el consumo en un 110 %). Como el tramo regulado de la factura supone la mitad del recibo, el recargo será de entre el 1 y el 8% para la inmensa mayoría de los consumidores domésticos.

Con la introducción de la progresividad en los peajes se persigue impulsar un consumo energético «más responsable», reducir las emisiones de CO2 mediante la penalización de los excesos y recaudar unos 280 millones de euros que sirvan para mitigar el déficit de tarifa –el desajuste que se produce por la diferencia entre los ingresos que obtiene el sistema eléctrico y lo que cuesta sostenerlo en la actualidad– y que sólo este año podría llegar a superar los 5.000 millones (3.500 millones más de lo previsto).