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El venezolano Banesco compra Novagalicia por 1.003 millones

La Razón
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El banco venezolano Banesco se ha impuesto hoy como el ganador de la subasta del88,3 % de Novagalicia frente a la gran banca española y dos fondos de inversión extranjeros con una oferta de 1.003 millones de euros.

La Comisión Rectora del Frob (Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria) decidió en la reunión celebrada ayer adjudicar el 88,33% de NCG Banco a Banco Etcheverría/Grupo Banesco, por considerar que ha sido la mejor de las seis ofertas presentadas. El grupo venezolano puso sobre la mesa 1.003 millones de euros, una cifra que tiene en cuenta la venta de las dos carteras de fallidos que se incluían en el proceso. Según la nota oficial hecha pública anoche por el Frob, «las condiciones del contrato de compraventa no incluyen la concesión de un esquema de protección de activos ni garantía adicional a los compromisos ofrecidos respecto a los riesgos a los que podría tener que hacer frente la entidad adjudicada en el futuro».

El más pequeño de todos

El pez chico se ha comido al grande. Junto a Banesco, otros tres bancos (BBVA, Santander, CaixaBank y dos fondos de inversión) pujaban, en algunos casos con mínimo interés, por hacerse con la fusión de las dos cajas gallegas: Caixa Galicia y Novacaixa. Y es que el activo total del grupo Banesco, según los datos publicados ayer por la entidad con proyecciones a 31 de diciembre, ascendía a 29.543 millones de euros, casi la mitad que NCG Banco (56.754 millones).

Banco Etcheverría está en la órbita de Banesco desde diciembre de 2012, tras comprar, precisamente a NCG Banco, el 44,7% del capital que las antiguas cajas gallegas tenían en el decano de los bancos españoles. Banco Etcheverría fue fundado en Betanzos, en 1717. Su origen tiene que ver con la llegada a la población coruñesa de Jean D'Etcheverry, un ciudadano francés que fundó allí una fábrica de curtido de pieles y posteriormente, un intermediario bancario para financiar las transferencias entre España e Iberoamérica.

El presidente del grupo Banesco trasladó ayer a través de su cuenta en Twitter su «compromiso de mantener una entidad apegada a los intereses de la región y de sus trabajadores».

La adjudicación de NCG al grupo Banesco sin necesidad de una segunda vuelta significa, de acuerdo con las bases de la subasta, en la que el grupo venezolano ha ofrecido al menos 200 millones de euros más o un 50% más que la siguiente oferta, además de garantizar un mayor compromiso con el mantenimiento de la red de oficinas y el número de empleados.

Beneficios fiscales

El jueves de la pasada semana, el FROB comunicó a todos los interesados en la puja que el grupo gallego contaba con 2.350 millones en activos fiscales diferidos (DTA, por sus siglas en inglés) que el ganador podría computar como capital. Esto se explica porque el Estado garantiza al comprador que podrá compensar ese monto en un plazo de hasta 18 años con los beneficios que vaya generando o, de lo contrario, recibirá deuda pública. Pero, además, Novagalicia suma unos 2.000 millones más en DTA aún sin activar y que, dependiendo de la capacidad de Banesco para generar resultados, podrá aprovechar en mayor o menor medida.

Novagalicia es la marca empleada en sus territorios de mayor implantación por NCG Banco, entidad que nació en 2011. Fuera del territorio gallego, el grupo operaba bajo la marca EVO, que recientemente se ha vendido al fondo estadounidense Apollo por 60 millones.

Con la adjudicación de Novagalicia, el FROB da cumplimiento al mandato de resolución de la entidad acordado con Europa y respeta los objetivos y principios del mismo, destinados a minimizar las ayudas públicas y garantizar la estabilidad financiero.

Sin embargo, ni el Estado ni los bancos se salvan de millonarias pérdidas, ya que Novagalicia ha recibido 9.052 millones de fondos públicos y ha necesitado 802 millones del FGD, que se nutre de las aportaciones del resto de entidades financieras.

Según la oferta, Banesco apenas desembolsará 400 millones al formalizarse la operación, mientras que el resto lo abonará «en sucesivos plazos hasta 2018», ha explicado el organismo público. La transacción supondrá para el Estado una pérdida de unos 8.000 millones, la misma cantidad que ahora Banesco promete conceder en nuevos créditos.