La UE aspira ahora a aprobar en marzo la fiscalidad sobre ahorros bancarios

Los líderes de la Unión Europea (UE) han retrasado hasta marzo la fecha para aprobar la revisada directiva que permite avanzar en el intercambio automático de información fiscal sobre los ahorros bancarios, después de que Luxemburgo y Austria impidieran con su veto adoptarla antes de fin de año.

En las conclusiones aprobadas hoy por los jefes de Estado y de Gobierno de la UE, los Veintiocho piden a la Comisión Europea (CE) que acelere las negociaciones con países terceros (Suiza, Mónaco, Liechtenstein, Andorra y San Marino), y pide a la Comisión Europea que presente un informe de situación en la cumbre de marzo próximo a fin de poder aprobar entonces "a más tardar"la directiva.

En el consejo de ministros de Economía de la UE del pasado 10 de diciembre, hicieron un último intento para convencer a Luxemburgo y a Austria de levantar su veto para llegar a fin de año habiendo cumplido el mandado de los líderes.

Luxemburgo reiteró el "claro compromiso"del nuevo Gobierno de coalición de avanzar hacia el intercambio automático de información bancaria, pero afirmó que, ante la ausencia de un acuerdo con esos terceros países, no le es posible levantar su veto.

Para Luxemburgo es "imperativo"que haya un "campo de juego igualitario"entre todos los centros financieros que operan a las "puertas"de la UE, a fin de evitar que huya el capital a los rivales con un trato más favorable.

Austria alegó exactamente lo mismo, pero añadió que también se tendría que lograr "un acuerdo para un registro central e integral de fideicomisos"en la directiva contra el blanqueo de dinero.

La directiva sobre fiscalidad del ahorro de 2005 cubre los rendimientos del ahorro en forma de pago de intereses que reciben los ciudadanos comunitarios en otro Estado miembro y fue enmendada en 2008 para ampliar su definición y alcance, pero ante la oposición de Austria y Luxemburgo todavía no ha sido aprobada.

Las modificaciones propuestas amplían la cobertura a los pagos de intereses a entidades o instrumentos jurídicos en manos de personas físicas, a productos estructurados y determinados productos de seguros, a todos los organismos de inversión colectiva en valores mobiliarios y trust, fundaciones y sociedades de inversión.

Los líderes de la UE se comprometieron a seguir trabajando a nivel global y europeo en la lucha contra el fraude fiscal y la evasión, la planificación fiscal agresiva, la erosión de la base impositiva, el desvío de beneficios y la publicación de información no financiera por parte de grandes grupos.

En este contexto, instaron igualmente a sus ministros a lograr un acuerdo político a principios de 2014 sobre la revisada directiva de cooperación administrativa para que el intercambio automático de información abarque los dividendos, las ganancias de capital, todas las otras formas de ingresos financieros y los balances de las cuentas bancarias, además de las cinco categorías ya incluidas.

Los líderes quieren avanzar rápidamente hacia un acuerdo sobre las enmiendas presentadas en noviembre por la CE a una directiva que regula la distribución de beneficios entre las empresas matrices y sus subsidiarias para cerrar resquicios legales en la ley.

Así se busca impedir que multinacionales como Apple, Amazon, Google o Starbucks sigan aprovechando las lagunas para eludir el pago de impuestos.

También saludaron los esfuerzos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) en este sentido, en particular el trabajo para crear un estándar internacional sobre el intercambio automático de información, valoraron la creación de un grupo de alto nivel sobre fiscalidad en la economía digital en la UE y pidieron a la CE que proponga soluciones eficaces al respecto.