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Las dudas del BCE hunden al Monte dei Paschi

La alerta de la institución sobre la solvencia de la entidad desata el caos en la banca italiana

Los bancos italianos representan el eslabón más débil del sistema financiero europeo / Reuters
Los bancos italianos representan el eslabón más débil del sistema financiero europeo / Reuters

La alerta de la institución sobre la solvencia de la entidad desata el caos en la banca italiana.

El banco italiano Monte dei Paschi di Siena (MPS) se desplomó ayer en Bolsa un 10,2%, después de las alarmas despertadas por el Banco Central Europeo. El organismo comunitario envió el pasado viernes una carta en la que mostraba su preocupación por que la entidad toscana pudiera mantener los niveles de rentabilidad y capital exigidos. En la misiva, el BCE dudaba también de que el banco pueda cumplir con su plan de reestructuración ante su incapacidad para vender bonos, debido «al impacto del incremento de la prima de riesgo italiana, sobre todo, considerando la significativa exposición del Monte dei Paschi di Siena a la deuda pública» de este país.

Desde Fráncfort le exigen además a la entidad italiana que aumente progresivamente el nivel de cobertura de créditos deteriorados, ya que precisamente el alto nivel de morosidad provocó la intervención con dinero público del Estado italiano, que actualmente controla la mayor parte del MPS. Estas advertencias no sólo se tradujeron en un nuevo varapalo bursátil para esta entidad, sino en todo el sector financiero italiano, que registró pérdidas en torno al 3%.

El fantasma del MPS se produce poco después de que Roma decretara una intervención de urgencia del Carige, una entidad de tamaño medio, después de que ésta fuera incapaz de aprobar una ampliación de capital por 400 millones de euros. El Carige está intervenido por tres administradores nombrados por el BCE, mientras que el Ejecutivo transalpino medita la nacionalización del banco, como ya ocurrió en la práctica con el MPS.

De esta manera, los bancos italianos, que han representado en los últimos años el eslabón más débil del sistema financiero europeo vuelven a mostrar su debilidad. En los últimos años han ido reduciendo su exposición a la deuda pública de su país, que también ha sufrido tras las disputas entre Italia y la UE a propósito de los presupuestos y el consiguiente aumento de su prima de riesgo, aunque los expertos advierten de su fragilidad ante una nueva crisis. Los analistas señalan que el BCE se manifiesta siempre caso por caso, pero no descartan que las dudas sobre el MPS se puedan aplicar a otras entidades transalpinas.