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Las tres anomalías de la subasta

La Razón
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El elevado precio de la energía, el volumen subastado y el número de rondas. Ésas son las tres «circunstancias atípicas» que detectó la CNMC en la subasta del «pool» del jueves y que le llevaron a no validarla. Así lo desveló la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría. Y por ellas anuló el Gobierno el proceso. Fuentes del sector apuntan que la incertidumbre regulatoria también espantó a algunos de los concurrentes habituales, haciendo todavía menos competitivos los precios.

Precio de la energía. El punto de partida para la subasta no era precisamente el ideal para que la factura de la luz se contuviera. Los precios de la energía en el mercado mayorista eran muy altos desde hacía varias semanas. Coincidencia o no, la escalada cobró fuerza cuando el Gobierno retiró de los presupuestos los 3.600 millones de euros que tenía presupuestados para cubrir el déficit de tarifa de este año. Una semana después de anularlo, el precio del «pool» saltó de 56,62 euros el megavatio/hora a 93,11 euros. Fuentes del sector atribuyen la escalada a una serie de «cuestiones técnicas» que tienen que ver con el aumento de la demanda por la ola de frío que ha sufrido España y la falta de producción de las energías más baratas. Con la eólica en mínimos y cinco grupos nucleares detenidos por cuestiones técnicas, hubo que recurrir a las centrales de ciclo combinado, que producen energía a costes mucho más elevados que las anteriores tecnologías. La Sala de Supervisión Regulatoria de la CNMC ya abrió el pasado día 10 una investigación para analizar los «movimientos inusuales que se estaban produciendo en la fijación de precios del mercado mayorista».

Pocos concurrentes. Por regla general, unos 30 agentes concurren habitualmente a las subastas de la Cesur para comprar energía, lo que facilita que los precios se ajusten a la baja. En las subastas –que se celebran a ciegas para que los participantes no sepan quién es su rival, y por internet–, el precio va descendiendo hasta que ningún oferente está dispuesto a vender más luz a un determinado precio. El jueves, sin embargo, la cantidad se redujo a 24, explican las mismas fuentes, que achacan el descenso a la «inseguridad jurídica» que ahora mismo rodea a todo el sector energético español y que espanta a los actores del sector.

Menos rondas de las habituales. Al hecho de que hubiese menos compradores de energía se sumó la circunstancias de que los que estaban presentes, en lugar de aguantar la puja «hasta el final» –lo que hubiera propiciado una mayor caída de los precios–, se retiraron rápidamente. «Habitualmente, se suelen hacer entre diez y quince rondas y el otro día no se llegó ni a siete», explican las fuentes.

Aunque la del jueves es la única subasta que la CNMC no ha validado, el regulador viene avisando desde hace años al Gobierno de turno de que el sistema del «pool» no funciona y que hay que cambiarlo cuanto antes. Ayer, en la nota que hizo pública, aseguró que «desde hace años el regulador ha realizado sucesivas propuestas de mejora del esquema de subasta».

Los constantes incrementos del precio de la energía han impedido a los diferentes ejecutivos incrementar el otro componente de la factura de la luz, los peajes, en los que están incluidas las partidas para sufragar el déficit de tarifa que se genera porque el coste de la energía es mayor que su precio. El lunes se harán públicos nuevos datos sobre este desfase que ya va por los 26.000 millones de euros y, según fuentes del sector, la cantidad estará bastante por encima de los 3.600 millones esperados.