Liderazgo femenino: el mundo necesita a todos

Actualmente en España, sólo el 9% de las mujeres que trabaja admite ocupar un cargo directivo en su empresa. Un dato que confirma que en los cargos de director de área, miembro del comité de dirección, miembro del consejo directivo, director general o CEO de las compañías, todavía predomina el género masculino, según un estudio de Infojobs. En el caso de los hombres este porcentaje asciende al 14%. Además solo el 27% de la dirección de los diferentes departamentos dentro de las empresas está liderada por mujeres. Atención al cliente, seguido del de Recursos Humanos y el de Administración son los que, según los encuestados, tienen más volumen de mujeres al frente (un 66%, un 55,9% y un 51,7% respectivamente). Existe una cuarta área en la que también hay más mujeres directivas que hombres, la de comunicación (51,4%). Otro estudio reciente, en esta ocasión de Grant Thornton recoge que sólo un 27% de las mujeres ocupan puestos de alta dirección.

Estos datos vienen a respaldar lo que se ha venido resaltando de manera recurrente y es que todavía hoy muchas empresas no han conseguido identificar y solventar las dificultades que afrontan las mujeres para ascender a los puestos directivos. El 91% de las empresas dice tener un programa de diversidad de género y, sin embargo, sólo el 27% de las mujeres admite haberse beneficiado del mismo, según una reciente encuesta de The Boston Consulting Group. «A pesar de que las empresas conocen las ventajas en resultado, estilo de liderazgo e innovación que lleva aparejada contar con mujeres directivas, sus esfuerzos no están teniendo el fruto deseado», sostiene María López, principal de The Boston Consulting Group. Los máximos responsables de las empresas tienen que liderar la agenda y hacer muy visible su genuino interés y compromiso por aumentar la diversidad. «Deben hacerlo con el mismo rigor que cuando abordan un cambio a gran escala, definiendo los objetivos estratégicos, midiendo el avance y los resultados y corrigiendo el rumbo a lo largo del tiempo cuando haga falta», subraya Mar Aguilera, directora general de la Fundación Alares y de la Fundación para la Diversidad.

No es cuestión de sexos

Camino Rodríguez, socia directora de Ackermann Executive, no cree que el liderazgo sea cuestión de sexos. «Lo que las organizaciones necesitan son buenos líderes, hombres y mujeres. El líder natural tiene luz propia y no es necesario fomentarlo. Ahora parece que estamos en una corriente de diversidad o cuotas, donde está de moda hablar de mujeres directivas, pero siempre las ha habido y siempre las habrá. Lo que se debe erradicar y contra lo que realmente hay que alzar la voz es contra las prácticas discriminatorias y los prejuicios con los que se ha juzgado en muchas organizaciones los ascensos y reconocimientos de profesionales brillantes, por su condición o por su situación personal en un momento de su carrera. Así que no creo que haga falta fomentar el liderazgo femenino, cuando lo haya será un liderazgo natural».

Debemos acabar con los estereotipos que alejan a las mujeres de la carrera directiva y fomentar que los hombres entren más en el terreno personal, asumiendo también ellos las responsabilidades familiares. «Las organizaciones necesitan toda la inteligencia colectiva para superar los retos actuales y no pueden permitirse perder ni un ápice de talento. Hemos entrado en la era de la humanización del liderazgo y ninguna empresa podrá ser rentable ni exitosa de forma sostenible si no sitúa a las personas en el centro de todas sus acciones. La única forma de lograr el cambio es mediante una estrategia consciente de inclusión de la diversidad. Esto no va de “nosotras” frente a ellos sino de que el mundo nos necesita a todos. Las estrategias centradas en contribuir a la división y crispación están abocadas al fracaso», explica Marta García-Valenzuela, socia y directora del área de Diversidad de Talengo. En la contienda hacia la igualdad de oportunidades, resulta clave que las mujeres se hagan visibles. «Estamos en una organización diseñadas por hombres donde las mujeres nos sentimos huéspedes».

La brecha salarial se mantiene

La brecha salarial entre hombres y mujeres es, todavía a día de hoy, un aspecto que se ha de resolver en materia de salarios, y su reducción, uno de los grandes retos a los que se enfrentan actualmente las empresas españolas. Los datos del último informe de Eurostat situaban la brecha salarial en España en un 15%. Según una encuesta realizada por Infojobs a más de 3.000 personas y a más de 1.000 empresas, el 80% de la población activa española reconoce que hombres y mujeres no cobran lo mismo cuando desempeñan tareas similares. El estudio de Infojobs arroja que el 83% de la población activa española dice estar a favor de que las empresas hagan públicos los salarios como medida contra la desigualdad salarial. Un 89% en el caso de mujeres y un 79% en el caso de los hombres.