Los empresarios suspenden a los políticos por la corrupción

Felipe VI inaugura en Alicante el XVII Congreso de la Empresa Familiar y pide a todos «cuidar a las pymes»

El Instituto de la Empresa Familiar (IEF) otorgó un rotundo suspenso –1,08 sobre 9, la nota más baja en la historia de esta encuesta– a la clase política. Acuciada por numerosos casos de corrupción, especialmente en las últimas semanas, los empresarios temen que los escándalos puedan frenar la recuperación económica. El Rey Felipe VI inauguró ayer el XVII Congreso Nacional del IEF con un guiño hacia las pequeñas y medianas empresas españolas, «las entidades productivas que más puestos de trabajo crean» en nuestro país. Durante su discurso, en el que se dirigió a los empresarios reunidos en Alicante, Su Majestad animó «a todos» a «cuidar especialmente» a las pymes y valoró los «esfuerzos del IEF por contribuir al aumento del tamaño medio de las empresas» y «favorecer una mayor presencia internacional» de las mismas. En opinión del Monarca, que visitó la Comunidad Valenciana «por primera vez como Rey», «mayor tamaño empresarial es sinónimo de mayor capacidad para acceder al crédito y de mayor intensidad exportadora e innovadora; por tanto, es un indicador de mejores niveles de productividad». «No olvidemos que es en el exterior donde nuestras empresas han dado muestras de fortaleza», apuntó. Don Felipe calificó la empresa familiar como «un bien social en sí misma», con «una cultura asociada a una actitud o a un comportamiento emprendedor». En un momento en el que el sector privado está en pleno proceso de desapalancamiento, Su Majestad apuntó que estas compañías «tienen menores niveles de deuda y menores ratios de quiebra e, igualmente, cuentan con un mayor número de mujeres en todos sus ámbitos, incluidos los consejos de administración». Según el Rey, estas firmas son, además, «unidades productivas que, en general, ofrecen una mayor estabilidad en el empleo», por lo que constituyen «un activo fundamental para una economía sana y dinámica» y contribuyen a «luchar contra las altas tasas de desempleo que afectan a los españoles». El presidente del IEF, Javier Moll, resaltó, por su parte, el papel de las empresas familiares como una parte fundamental del tejido productivo español, mientras que el consejero delegado (CEO) de Santander, Javier Marín, apuntó un «brote verde». El banquero señaló que por primera vez «crece la inversión crediticia» en España, lo que servirá para apoyar a las empresas y a las familias a salir de una crisis de siete años.