Los funcionarios de Cataluña ganan hasta 21.000 euros más que los del Estado

CSIF denuncia que los trabajadores del Estado perciben salarios de media un 25% inferiores a los de sus colegas autonómicos. Reclaman un fondo de 500 millones para reducir la brecha.

Oficina de la Delegación de Hacienda de Guzmán el Bueno, en Madrid
Oficina de la Delegación de Hacienda de Guzmán el Bueno, en Madrid

La menor diferencia retributiva corresponde al personal laboral en labores de mantenimiento y servicios, mientras que la mayor al sueldo de un funcionario A1 de la AGE respecto al mismo puesto en el País Vasco

Mismo trabajo, diferencia de sueldo abismal. Aunque desempeñen una labor similar, el salario que perciben los funcionarios de la administración general del Estado (AGE) y los autonómicos es, por lo general, muy desigual. Según el estudio del CSIF «A igual trabajo, mismo salario», presentado ayer para analizar la cuestión, la AGE paga entre 1.000 y 21.000 euros menos que las comunidades por el mismo puesto. De media, la retribución de los funcionarios del Estado es un 25% inferior que la de sus colegas autonómicos, según el texto. Una circunstancia incomprensible para el CSIF, que vuelve por ello a reivindicar la equiparación salarial de funcionarios estatales y autonómicos. «No tienen sentido que un trabajador de la AGE gane menos que uno que hace lo mismo en el País Vasco. Es un agravio comparativo que soportamos desde hace muchos años», lamentó el secretario de acción sindical de la organización, Francisco Camarillo.

La brecha entre los funcionarios estatales y los autonómicos se aprecia en todas las escalas y con todas las comunidades analizadas en el estudio: Galicia, Extremadura, Aragón, Comunidad Valenciana, Comunidad de Madrid, Asturias, Andalucía, Cataluña, Navarra y País Vasco. En la más alta de todas las categorías, el grupo denominado A1 –titulado superior– se da la mayor diferencia. Mientras que un funcionario estatal de este nivel percibe de media 40.800 euros brutos anuales de salario, sus homólogos de País Vasco y Cataluña son retribuidos con 62.403 y 61.642 euros, respectivamente. En el caso del grupo A2 –jefe de servicio–, su sueldo medio en el caso de ser un trabajador es de 33.930 euros brutos anuales, uno navarro gana 48.910 euros y uno catalán, 46.804 euros. Pero donde porcentualmente se aprecia una mayor diferencia es en las escalas más básicas. En la C1, un funcionario vasco gana de media un 36% más que su homólogo estatal. Así, mientras que la remuneración del primero asciende a 32.747 euros brutos anuales, la del segundo es de 21.356 euros.

El origen de que las retribuciones de unos y otros sean tan dispares está en los complementos específicos que perciben los funcionarios, según explicó Camarillo. Mientras que en el caso estatal hay cien y, por lo general, se aplican los de menor cuantía, en el autonómico hay sólo veinte que son más elevados que los estatales. Algunas regiones aplican también un complemento de carrera que incrementa todavía más la diferencia. Para equiparar las cosas, Camarillo defendió que una de las medidas que deberían adoptarse y que contribuiría a reducir la brecha es recortar el número de complementos estatales y retribuir de forma general a los trabajadores con los más altos. En el caso del personal laboral, la solución es crear un complemento específico para todos.

Pero complementos al margen, la principal reclamación del sindicato para cumplir con una reclamación que consideran «de justicia» como es la equiparación salarial es que el Estado consigne en los presupuestos una partida de 500 millones de euros para incrementar los sueldos de los funcionarios estatales. «A nosotros nos gustaría que este fondo se incluyese en las próximas cuentas públicas, aunque el plazo de aplicación se podría negociar. Lo primero que hay que saber es si hay sensibilidad por parte del Gobierno para abordar el asunto», explicó Camarillo. CSIF cree que, una vez celebradas las elecciones catalanas el 21 de diciembre y de que hayan concluido su ronda de contactos con los partidos –hoy se ven con el PP y el 11 de diciembre con Ciudadanos–, se podrá apreciar la predisposición del Gobierno para avanzar en la equiparación salarial. Si no hay mejoras, el sindicato se planteará llevar a cabo movilizaciones.

Aunque a primera vista los 500 millones que reclama puedan parecer una cantidad respetable y aparentemente inalcanzable, el CSIF considera que no lo es tanto habida cuenta de lo ocurrido en los últimos años. Según sus cuentas, desde 2010, y merced a la progresiva reducción del número de funcionarios del Estado y sus recortes de sueldo, la masa salarial del colectivo se ha reducido en 1.657 millones de euros, tres veces más de lo que reclaman.

Subida del 1,5%

Por el momento, con lo que cuenta el CSIF para mejorar el poder adquisitivo de los funcionarios es con el compromiso del Ejecutivo de incrementar los salarios de estos trabajadores el 1,5% el año próximo ya sea a través de los Presupuestos Generales del Estado o vía decreto ley. Si se llegara a este supuesto, desde el sindicato creen que la medida se aprobaría en enero. La mejora, aunque supone un avance, se presume modesta si se atiende a las cuentas del CISF. El sindicato calcula que el conjunto de las administraciones públicas ha sufrido una pérdida de poder adquisitivo del 20% en los últimos años como consecuencia de los sucesivos recortes salariales. Una merma que afecta a un colectivo que engrosan 230.000 personas en el conjunto de España.

Para Camarillo, aunque histórica y de justicia, la reclamación de la equiparación salarial cobra especial relevancia en este momento por lo que está ocurriendo en el ámbito de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado. El Gobierno se ha comprometido a equiparar los salarios de los agentes de la Policía Nacional y de la Guardia Civil con los de sus colegas autonómicos. Esto, que el CSIF celebra como un gran avance, sería, sin embargo, «un agravio» si se dejase sin equiparación al resto de los empleados del Estado. «Si se va a tratar esto, arreglemos el problema de todos», afirmó Camarillo.