Los médicos tributarán cuando viajen a congresos invitados por laboratorios

La Agencia Tributaria concluye que no cabe duda de que la asistencia a eventos financiados por la industria farmacéutica «constituye para sus destinatarios retribuciones en especie»

La Agencia Tributaria concluye que no cabe duda de que la asistencia a eventos financiados por la industria farmacéutica «constituye para sus destinatarios retribuciones en especie».

Los médicos deberán tributar a Hacienda por las invitaciones que reciben de los laboratorios farmacéuticos para asistir a congresos científicos. Así lo señala la Agencia Tributaria en un informe del pasado 5 de mayo al que ha tenido acceso LA RAZÓN. El fisco señala que «los profesionales sanitarios suelen ser invitados por las compañías farmacéuticas para que acudan a congresos médicos» en los que «la entidad organizadora se encarga de sufragar todos los gastos relacionados con el congreso, así como los de locomoción, manutención y estancia de los asistentes». El documento recoge el dictamen del Tribunal Económico-Administrativo Central, que el 4 de abril manifestó que dichas cantidades tienen la consideración de retribución en especie, «ya que las abona la compañía que organiza los eventos». Además, señala que éste es el mismo criterio ya expresado por la Dirección General de Tributos.

De esta forma, la Agencia Tributaria clarifica la polémica existente sobre si estos pagos deben ser fiscalizados y contesta a la consulta de una organización profesional del sector. La duda surge a raíz de la nueva transparencia que las farmacéuticas quieren implantar en torno a estas invitaciones. Según el nuevo Código de Buenas Prácticas aprobado por la patronal Farmaindustria el año pasado, a partir de junio de 2018 los laboratorios estarán obligados a publicar con nombre y apellidos las invitaciones y pagos que hacen a los médicos. No obstante, ya son varias las empresas del sector que se han adelantado a esa fecha y publican ya esa información voluntariamente si el médico da el visto bueno. Esto ha generado cierta inquietud en los facultativos, que dudan acerca de si incluir este concepto, renombrado por los laboratorios como «transferencias de valor» bajo el epígrafe de formación, en sus declaraciones de la renta con Hacienda.

Para la Agencia Tributaria, las cantidades destinadas a pagar los gastos de desplazamiento, estancia y manutención por la asistencia a los congresos no pueden considerarse como una dieta, pues «los asistentes a los congresos mantienen una relación laboral con el hospital correspondiente, que es quien conserva la condición de empleador a efectos de la aplicación del régimen de dietas, pero no con las compañías farmacéuticas que organizan los congresos y pagan los gastos». Señala además que «no cabe duda» de que las asistencias a congresos financiadas por los laboratorios constituyen para sus destinatarios retribuciones en especie. Según los datos de Farmaindustria, los laboratorios gastaron 119 millones en 2015 en invitaciones para los profesionales sanitarios a congresos, actividades científicas y reuniones.

Sólo formación

La única forma de que la asistencia a congresos no tenga la consideración de rendimiento del trabajo en especie sería que fuesen considerados como formación exigida para el desarrollo de su puesto de trabajo y financiada directamente por el empleador, es decir, el hospital, la clínica o el centro de salud, en vez del laboratorio. «Han de concurrir los siguientes requisitos: que los estudios sean dispuestos por los propios empleadores; la financiación total de los estudios por tales empleadores (no cabe parcial); y que la finalidad perseguida sea la actualización, capacitación o reciclaje del personal siempre que los estudios vengan exigidos por el desarrollo de su actividades o las características de los puestos de trabajo», explica el informe. «Requisitos que no se cumplen en este supuesto en que la organización y financiación de los congresos se realiza por las farmacéuticas», concluye la Agencia.

Por otra parte, Hacienda aclara que los laboratorios podrán deducirse los gastos en los que incurran al invitar a médicos a congresos siempre y cuando el profesional «participe como conferenciante» y esos gastos «tengan por objeto poner a disposición de los conferenciantes los medios para que puedan realizar su trabajo, entre los que se encuentran los necesarios para su desplazamiento».

En cualquier caso, la respuesta de la Agencia Tributaria no modifica la normativa fiscal existente, sino que viene a reforzar el criterio del fisco en este asunto. De hecho, ya existían dos contestaciones de 2002 y 2006 en las que la Dirección General de Tributos señalaba que las invitaciones a congresos constituían un «pago en especie», y como tal debían tributar. El problema es que no son sólo los médicos y los laboratorios los que están a favor de que estos pagos estén libres de impuestos. En febrero, la Comisión de Sanidad del Congreso aprobó instar al Gobierno a que los médicos no tengan que declarar las invitaciones y por lo tanto no tributen a Hacienda. Lo hizo con el apoyo del PP y de Ciudadanos, partido del que partía la propuesta. Según los populares, «las empresas suministran recursos necesarios para actividades de formación» que, además, «generan un ahorro». Pese a esta postura, con la actual legislación los casi 250.000 médicos que hay en España se verán obligados a declarar estos ingresos. La única opción sería que Hacienda modificase la ley del IRPF. Según ha podido saber LA RAZÓN, los laboratorios intentan sellar un acuerdo con la Organización Médica Colegial para negociar conjuntamente un cambio legal.