Muros, sopladores y vegetación para combatir la arena

La Razón
La RazónLa Razón

«Hay que luchar contra la arena». La frase pronunciada por Ana Pastor resume la dificultad a la que se enfrentan los ingenieros que trabajan en el AVE entre Medina y La Meca. La línea discurre por un paraje desértico que es barrido en algunos puntos por tormentas de arena que se desatan puntualmente y que engullen todo a su paso. Por eso, una de las preocupaciones de los diseñadores es cómo evitar que la arena entierre las vías y se infiltre en la maquinaria de los trenes deteriorándola.

Para mantener la vía limpia en los tramos más azotados por el viento, unos 80 kilómetros, el consorcio ha optado por instalar vía en placa. Con ello, las traviesas y los raíles van sobre hormigón, y no sobre balasto, lo que facilita su mantenimiento aunque sea más caro en la construcción. Además, casi con toda probabilidad se instalarán muros de 1,5 metros a ambos lados de las vías para frenar la arena, cuyos movimientos estudia Ineco vía satélite.

El consorcio también sopesa la posibilidad de plantar vegetación autóctona junto a la vía. En los trenes, Talgo está ensamblando los dos primeros prototipos que servirán de base para la construcción del resto, hasta 35, aunque hay opción de que lleguen a ser 55, y estudia aislar el motor y los frenos. También podría instalar una especie de sopladores para limpiar la vía al tiempo que los trenes circulen por ella.