Economía

Noruega deja el alcohol, el tabaco y las apuestas

El fondo de pensiones KLP y el que gestiona los beneficios del petróleo y el gas han excluido de sus carteras estos negocios

El fondo de pensiones KLP y el que gestiona los beneficios del petróleo y el gas han excluido de sus carteras estos negocios

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Noruega no quiere amasar dinero a cualquier precio. No si ello implica invertir en negocios que pueden generar adicciones. Un umbral ético que no están dispuestos a traspasar sus dos principales fondos de inversión, el KLP, que gestiona las pensiones de los empleados de más de 300 ayuntamientos y 2.500 empresas; y el Fondo Global de Pensiones del Estado (SPU por sus siglas en noruego), el mayor del mundo y que se dedica a gestionar los beneficios del gas y el petróleo que genera el país escandinavo.

KLP ha decidido excluir de su cartera de inversión a aquellas compañías que obtengan beneficios con los juegos de azar o la producción de alcohol. La decisión implicará la venta de acciones de 90 compañías cuyo valor supera los 300 millones de euros. Entre las firmas afectadas por vender alcohol están la cervecera AB InBev, Carlsberg, Diageo – Jonnhie Walker- o Anadolu Efe. KLP ha vendido acciones de estas empresas valoradas en 257 millones de euros.

El fondo, que gestiona activos valorados en 71.502 millones de euros, también se ha desprendido de acciones valoradas en 45 millones de euros de compañías que logran más de un 5% de sus ingresos a través de juegos de azar, como William Hill, MGM Resorts, 888 Holdings y Wynn Resorts.

KLP ha justificado su decisión en el hecho de que no quiere ganar dinero con el alcohol y el juego, dos negocios que pueden provocar efectos sociales negativos a grupos vulnerables de población.

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Este fondo sigue y profundiza así en el camino trazado ya por el Fondo de Pensiones Global del Estado noruego. El mayor fondo soberano del mundo, que tiene unos activos valorados en casi un billón de euros –el PIB español ronda los 1,2 billones de euros- practica una política de inversión socialmente responsable que incluye no invertir en sacar partido de compañías que produzcan tabaco.

Pero la “lista negra” de empresas excluidas de las inversiones de ambos fondos va más allá de estos tres negocios que facturan productos potencialmente adictivos. KLP tampoco invierte en determinados negocios relacionados con la pornografía. Y ambos vehículos se abstienen de hacer dinero con determinados fabricantes de armamento. En el caso del fondo soberano SPU, excluye aquellas compañías que produzcan armas que violen principios humanitarios fundamentales en su normal uso o cualquier material relacionado con armas nucleares. Además, el KLP tampoco invierte en compañías que logren más del 5% de sus ingresos mediante el negocio del carbón.

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Su estricta política ética no ha impedido al SPU lograr unos espectaculares resultados en el primer trimestre del año. Entre enero y marzo, su beneficio alcanzó los 75.658 millones de euros, recuperándose así de los casi 50.000 millones que perdió el año pasado.