Economía

Enseñar literatura a través de un mapa inteligente

El IES San Roque de Badajoz participa en un proyecto europeo que usa la tecnología de Esri para que los alumnos realicen biografías basadas en mapas interactivos

Alumnos del IE San Roque de Badajoz trabajando en la creación de mapas interactivos
Alumnos del IE San Roque de Badajoz trabajando en la creación de mapas interactivos FOTO: San Roque

Varios institutos europeos, entre ellos el español IES San Roque de Badajoz, están realizando una cartoteca biográfica de autores literarios, denominada Bio-Maps. A partir de unos mapas inteligentes, se construye un relato que permite añadir imágenes, vídeos y otro tipo de recursos para que los alumnos de secundaria puedan consultarlos para sus estudios.

Una cartoteca en la que también participan varias universidades (una de cada país participante) y la Asociación Europea de Geógrafos.

Cada uno de los institutos de secundaria participantes se ha comprometido a realizar 10 mapas relativos a 10 autores literarios diferentes. El participante español ya lleva once y pretende sumar algunos más. “No solo es buscar documentos y hacer una serie de investigaciones, sino que también elaboramos vídeos”, detalla el director del IES San Roque, Isaac Buzo. Dado, además, que estos mapas pueden ser de artistas contemporáneos, los alumnos han invitado a algunos de estos autores a sus instalaciones, realizándoles una entrevista y subiendo parte de este contenido a estos mapas interactivos.

Más allá del mapa

Estos mapas interactivos, realizados a partir de la tecnología de Esri, son la base del proyecto, que va más allá de la mera cartografía.

Buzo, geógrafo de profesión, está acostumbrado a utilizar estos mapas y reconoce que siempre les había visto mucho potencial para el ámbito educativo. “Un mapa digital interactivo permite hacer muchas cosas que no puedes hacer con un mapa de papel: puedes cambiar la escala en un momento, ver detalles, enriquecerlos con capas, añadir información para que aparezca en ventanas emergentes… Aportan muchísima información para aprender geografía fundamentalmente, pero también para aprender otro tipo de materia, en este caso la literatura”, detalla.

Otro ejemplo de las posibilidades que estos mapas permiten está en enseñar los volcanes. “Puedes explicarle a un alumno cómo funcionan. Pero cuando le muestras en un mapa cómo se relacionan con las placas tectónicas y añadir más información de cómo funcionan, los alumnos entienden mucho más y mejor lo que ocurre”, afirma este profesor.

Así, gracias a estos mapas, los alumnos están prendiendo la biografía de autores a través de los lugares que han visitado y en los que han vivido.

Aunque elaborar cada uno de estos mapas depende mucho de la profundidad que se le quiera dar a la información, el trabajo detrás de todos ellos es amplio. “Si viene un autor hay que preparar antes la entrevista”, expone como ejemplo el director del IES San Roque, quien también destaca que son proyectos “vivos”. “Hicimos un mapa de Susana Martín y, recién terminado, le dieron un premio importante y lo incluimos a posteriori”, detalla.

Otros, como el dedicado a Gloria Fuertes, se realizó durante las clases de informática. “Intentamos involucrar a un gran número de profesores”, explica Buzo.

Captura de pantalla del cartograma sobre Lope de Vega, realizado por el IES San Roque de Badajoz con tecnología Esri
Captura de pantalla del cartograma sobre Lope de Vega, realizado por el IES San Roque de Badajoz con tecnología Esri FOTO: Captura de pantalla

Mapas en español

Pese a que en este proyecto europeo participan otros institutos (de Hungría y Portugal), todos los mapas están elaborados en castellano, puesto que a estos centros formativos también les interesa desarrollar el español como segunda o tercera lengua de sus estudiantes.

Este maremágnum de instituciones ha hecho que la coordinación de todas ellas haya sido lo más complicado del proyecto, que arranca hace dos años. “Con la pandemia no pudimos viajar y eso ha complicado el trabajo en contacto directo”, explica Isaac Buzo. “Hemos tenido que pedir una ampliación del proyecto para que todos los alumnos puedan viajar y visitar los otros centros de Secundaria implicados, puesto que era parte del programa”, añade.

En cuanto a la parte tecnológica, la parte más difícil ha estado en enseñar la herramienta a aquellos docentes que no habían tenido contacto con ella. “Teníamos previsto dar una formación presencial para dar las nociones técnicas básicas de cómo se hacían los estos mapas, pero debido a las limitaciones por la pandemia no pudimos”, reconoce.