Política

El PP pierde 8 escaños y pasa a ser la quinta fuerza

Xavier García Albiol reconoce «no estar satisfecho» por el resultado y recuerda que la mayoría de catalanes «no está por la ruptura»

El candidato del PPC a la Presidencia de la Generalitat, Xavier Garcia Albiol, valora los resultados de la elecciones catalanas
El candidato del PPC a la Presidencia de la Generalitat, Xavier Garcia Albiol, valora los resultados de la elecciones catalanas

La fuga de votos del electorado del PP al partido de Albert Rivera fue el titular que sacaron en claro los populares en clave interna, tras obtener 11 diputados. A medida que el escrutinio avanzaba era más evidente: una parte importante de sus votantes decidieron optar por «el voto útil» contra el independentismo y han acabado convirtiendo a C’s en el partido referente por la unidad nacional.

El candidato popular a la Generalitat, Xavier García Albiol, compareció ante la prensa en el hotel Gran Marina de Barcelona con el 92% de los votos escrutados reconociendo que «los resultados no son los esperados» , por lo que «no podemos estar satisfechos». Después de agradecer a los más de 300.000 catalanes su apoyo en las urnas, recordó que la suma de CDC, Unió y ERC no suma mayoría «por primera vez desde 1984», lo que pone de manifiesto que «hay una gran mayoría que no está por la ruptura». Por eso quiso tender la mano a Ciudadanos, para trabajar por un proyecto común que es «mantener a Cataluña dentro de España».

Con once escaños en el Parlament (ocho menos que en 2012) el ambiente en la noche electoral, pasó a ser de tenso a resignado. Los populares eran conscientes que repetir los 19 escaños de Alicia Sánchez Camacho era un objetivo inalcanzable.

Pero Xavier Garcia Albiol ha conseguido en dos meses dar la vuelta a unas encuestas que a principios de verano les auguraban tan sólo cinco diputados gracias a su herencia de alcalde. Como ha demostrado en estos quince días de campaña, se le da bien pisar terreno, el contacto de tú a tú, hablar claro y sin pelos en la lengua.

García Albiol comenzó la campaña con el anuncio de la reforma del Tribunal Constitucional, claramente con la vista puesta en la lista independentista de Artur Mas, y siguió esta carrera de fondo instalado en la advertencia: la pérdida de la nacionalidad española en caso de secesión, el futuro incierto de las pensiones, así como la salida de la Unión Europea, el riesgo de «corralito» o el éxodo de la banca coparon el orden del día del PP.

Por ello, al partido en el Gobierno se le ha criticado hacer una campaña demasiado a la contra, con la vista puesta ya en las elecciones generales, en vez de hacer una campaña constructiva y en positivo, tal y como hizo David Cameron cuando se celebró referéndum escocés.