Rami Aboukhair, CEO de Santander España: “Debe desbloquearse el quinto tramo del ICO y ampliar líneas a pymes”

Demanda liderazgo en el plan de corredores seguros, un plan para el turismo nacional, reglas claras y generar confianza para la inversión

La crisis financiera dañó mucho la imagen de los bancos. ¿Ésta puede ser la oportunidad para cambiar eso?

–La crisis de 2008 fue un problema, fundamentalmente, de las cajas de ahorro, pero perjudicó a todo el sector financiero. Quiero recordarle que Banco Santander, como otras entidades, no recibió ni un solo euro del contribuyente. Ahora, el sector financiero está siendo parte de la solución. Yo siempre digo que la mejor forma de mejorar nuestra reputación es cumplir con nuestra misión de forma responsable. Y nuestra misión es ayudar al progreso de las empresas y las familias, una misión que cobra un sentido muy especial en momentos de dificultades como el actual.

–Las empresas confían en que los bancos tengan ahora fortaleza suficiente como para que, aunque se resientan, puedan ser un agente principal para hacer frente a esta crisis. ¿Puede ser así?

–En esta crisis creo que todos estamos mejor preparados. El sector privado, con menos deuda; la economía española, con más fortaleza; y las empresas, mejor preparadas y menos endeudadas. Le doy un dato: en 2008, exportaban 60.000 compañías españolas, frente a las 160.000 actuales. Ahora bien, es vital reactivar la economía cuanto antes. Si tardamos en reaccionar, muchas empresas se juegan su supervivencia. Sin la empresa, no hay salida. Sin empresas, no hay ni empleo, ni recuperación posible. No hay mejor política social que crear empleo. Y sólo si apoyamos a las empresas y conseguimos evitar que se destruya empleo ayudamos a las familias. La liquidez que estamos prestando es esencial porque ha permitido a muchas empresas subsistir pese al frenazo de la actividad y la caída de ingresos.

–¿Las ayudas dadas hasta ahora han sido suficientes? ¿Tiene la impresión de que han llegado a todo el mundo?

–Yo creo que los Gobiernos y autoridades europeas han dado respuestas muy contundentes. La línea de avales ICO por 100.000 millones está siendo clave para ayudar a las empresas. Se han activado ya cuatro tramos, por 84.500 millones, y hasta ahora se ha hecho llegar financiación por más de 65.000 millones. Los bancos estamos desempeñando un papel esencial a la hora de canalizar esas ayudas. Con estas líneas se está contribuyendo a proteger el tejido productivo y, con ello, a preservar el máximo número posible de puestos de trabajo para facilitar la recuperación lo antes posible.

–¿Pero por qué se ha producido tanto atasco y algunas ayudas no han llegado aún? ¿Es culpa de los bancos o de la Administración?

–Unos bancos hemos sido más ágiles que otros para hacer llegar el dinero, en función de las capacidades de cada uno y de nuestro tipo de cliente. Tenga en cuenta que en 2019, Santander canalizó un 40% de las operaciones ICO, por lo que tenemos mucha experiencia. Nuestros profesionales han trabajado con mucha agilidad y hemos tenido mucha demanda por parte de pequeños empresarios y autónomos, donde más se concentran las necesidades.

–¿Hay que ampliar los avales ICO? Se ha publicado que los bancos bloqueaban créditos a pymes y autónomos tras agotarse los avales.

–A juzgar por la demanda, sería muy bueno que se desbloqueara cuanto antes el quinto y último tramo del ICO y se ampliara la línea destinada a pymes y autónomos, que es donde se concentra la mayor demanda. Es importante que se habiliten las líneas con la máxima celeridad, aunque todas las entidades no puedan ir al mismo ritmo.

–¿Cómo puede afectar esta crisis a la rentabilidad del banco?

–Nos enfrentamos a una crisis sin precedentes y el parón de los últimos meses, sin duda, va a afectar y tendremos que gestionarlo. En un ejercicio de prudencia, estamos dotando provisiones, como el resto del sector financiero mundial.

–¿Qué previsión tienen de la evolución de la morosidad de aquí a un año, cuando tengan que empezar a pagarse las amortizaciones de los préstamos ICO? ¿Cómo puede afectar al banco?

–Es pronto para ver cómo evolucionará la morosidad. Todo depende de la eficacia de las medidas económicas que se tomen para la recuperación y de lo que tarde en reactivarse la economía.

–Le preguntaba por los bancos. ¿Y las empresas? ¿De qué manera pueden comprometerse para ayudar a paliar los efectos de la pandemia?

–Ésta es una crisis que no va a afectar por igual a todos los sectores. Lo positivo es que, aunque vivimos en medio de la incertidumbre, el futuro depende de lo que hagamos y de que las medidas y decisiones que se tomen sean las adecuadas. Y eso se aplica a todos.

–¿Las empresas deben asumir un recorte de beneficios a costa de salvar empleos?

–Lógicamente, son los empresarios los protagonistas de la salida de esta crisis y yo confío mucho en su capacidad, en su coraje y en las decisiones que adopten. Es importante escucharles, porque son ellos quienes mejor conocen los mecanismos de recuperación en sus sectores.

–Este mes parece que los ERTE han contenido la subida del paro. ¿Las cifras no serán tan catastróficas como se ha anunciado en un primer momento?

–Dependerá de cómo vayamos volviendo a la actividad. Sólo espero que la recuperación sea rápida y tenga un efecto positivo en el empleo. Por eso es tan importante preservar al tejido empresarial. Son las empresas las que generan empleo.

–¿Qué previsiones manejan ustedes?

–El impacto sobre la economía va a ser elevado, como señalan todos los expertos y organismos oficiales, pero también es verdad que los paquetes de ayudas puestos en marcha por todos los países son muy importantes. Depende mucho de lo acertado de las medidas que se vayan adoptando. No nos olvidemos que venimos de un país que crecía por encima de la media europea.

–¿Pero se mueven en la línea de las cifras del Banco de España?

–Estamos siguiendo muy de cerca las previsiones de todos los organismos. En todo caso, hay que esperar a ver el efecto de las medidas de bancos centrales, Gobiernos, instituciones multilaterales y sectores privados e ir analizando cuál es su efecto mitigante para tener más precisión sobre el impacto final.

–¿Qué medidas hay que adoptar? ¿Es una buena decisión ampliar los ERTE hasta diciembre?

–Parece que lo lógico sería que si la crisis se alarga y tiene efecto en muchos sectores haya flexibilidad para que las empresas puedan ir recuperando el empleo en la medida que lo haga la actividad.

–¿Hay flujos de inversiones para recapitalizar nuestras empresas sin necesidad de utilizar la vía extrema de la nacionalización?

–Es muy importante crear un marco atractivo tanto para inversores nacionales como internacionales. Eso exige generar confianza, eliminar incertidumbres y establecer unas reglas muy claras de juego. España tiene que seguir siendo uno de los países más atractivos para la inversión.

–¿Cómo se consigue que España mantenga ese atractivo? ¿Se refiere al ámbito fiscal?

–Hay que tomar las medidas necesarias para proteger el tejido productivo y el empleo. Y eso pasa, a corto plazo, por apoyar a sectores como el turismo o la construcción y, más a largo plazo, pensar en los sectores que van a ser clave en la transformación de la economía española, hay que pensar en tecnología, digital, economía verde...

–¿En qué debe centrarse la acción política en estos momentos? ¿Cuáles deberían ser las prioridades?

–Debe ocuparse de adoptar las medidas necesarias y acertadas para que la economía se reactive y podamos ir recuperando la normalidad de forma segura y con confianza. Insisto en que no hay política más social que mantener y crear empleo.

–¿Qué entiende usted por la «reconstrucción»?

–No es del todo acertado hablar de reconstrucción. Nosotros preferimos hablar de remontada. España venía con una inercia muy positiva y hay que coger impulso rápido y fuerte para impulsar la remontada.

–¿Cómo?

–A corto plazo, me parece importante empezar por proteger a las empresas y sectores que generan empleo y que tienen efecto arrastre sobre toda la economía, como el turismo en España, que representa el 12,5% del PIB y unos ingresos de 124.000 millones de euros al año. No podemos dejar que se pierda la temporada turística, con absoluta garantía de seguridad, pero avanzando en la apertura de establecimientos y negocios. España debe ser actor principal en cualquier plan de «corredores seguros» y se debe impulsar el turismo nacional. En Santander estamos poniendo todo nuestro empeño para apoyar al turismo.

–¿Con qué tipo de ayudas?

–Nos jugamos mucho en los próximos meses. En julio, por ejemplo, la facturación por turismo es de 16.000 millones de euros. Nosotros estamos ayudando de la mejor manera que puede hacer un banco y es respondiendo a las demandas de financiación del sector, que es uno de los más afectados.

–¿Habrá que subir impuestos para equilibrar las cuentas públicas?

–Lo que hay que hacer es reactivar la economía para aumentar la recaudación. Lo que hemos visto es que el parón económico ha supuesto una caída de la recaudación del 29%.

–Y en el mercado laboral, ¿más flexibilidad?

–La reforma laboral demostró que se podía crear empleo sin crecer por encima del 2%. Creo firmemente en el diálogo social y estoy convencido de que, fruto de ese diálogo, los diferentes actores encontrarán puntos de mejora.

–¿Qué le parecen las iniciativas que hasta ahora ha puesto en marcha el Gobierno para apoyar la economía?

–Es importante escuchar a los empresarios de los distintos sectores, que son quienes mejor conocen las herramientas y los resortes para su recuperación. La puesta en marcha de las líneas ICO ha sido un acierto y la colaboración público-privada tiene un potencial enorme para que iniciemos la remontada lo antes posible.

–¿La mayoría de investidura tiene la fortaleza suficiente para aguantar este terremoto? No parece que vaya a haber grandes acuerdos nacionales.

–Como dice Rafa Nadal: «la remontada es cosa de todos».

–Pero en el Congreso no se percibe ese clima de «remontada de todos».

–Parece claro que de esta situación tenemos que salir todos juntos.

–¿Confía en que la financiación europea sea realmente sin condicionalidad?

–Europa tiene que salir más fortalecida de esta crisis. Ayudar a los países que en este momento más lo necesitan es una inversión a futuro en la construcción de una Europa que ha reconocido que se quedó atrás en la solución de la crisis anterior.

–Pero, por su experiencia, ¿debemos movernos en el escenario de que habrá que hacer ajustes en las cuentas públicas para atender nuestras obligaciones por la financiación europea?

–Todo el mundo es consciente de que las medidas que se adopten deben ser compatibles con el crecimiento, la competitividad y la estabilidad de las finanzas a largo plazo.

–¿España sale más fuerte?

–Esta crisis ha vuelto a poner de manifiesto que somos un gran país, un ejemplo de solidaridad, de generosidad y superación, como han demostrado nuestros profesionales de la salud, que se han dejado el alma por todos nosotros. Por tanto, muy merecido su Premio Princesa de Asturias. Lo más importante es tratar de no dejar a nadie atrás. Los españoles hemos mostrado una y mil veces que nos sobreponemos a todo tipo de crisis y adversidades y estoy convencido de que esta vez no será diferente. No tengo duda de que juntos vamos a remontar también en esta ocasión.

–¿Qué pueden hacer los bancos ante esta crisis para ayudar a las familias?

–Desde el primer momento hemos querido ser parte de la solución. Lo primero fue ayudar con la emergencia sanitaria y facilitar desde el principio la liquidez necesaria para mitigar el impacto económico de la crisis en las familias y empresas. Ha sido una situación muy dura para miles de familias, a las que envío un fuerte abrazo de parte de todos los profesionales de Santander. Los profesionales de la red de oficina han hecho una gran labor estando muy cerca de los clientes y aportándoles soluciones.

–¿En concreto en el ámbito social?

–Hemos ayudado en todo lo que hemos podido, tanto desde el punto de vista de la emergencia sanitaria y de las iniciativas solidarias, como desde el punto de vista económico, facilitando la liquidez necesaria para mitigar el impacto económico de la crisis en las familias y en las empresas más afectadas por la pérdida de ingresos y de empleo. Desde el punto de vista sanitario, en Santander dotamos un fondo solidario de 100 millones de euros para la compra de material sanitario e investigación del Covid-19, contribuimos con nuestra colaboración a poner en marcha el Hospital de Ifema y organizamos eventos y actos como la LaLiga Santander Fest para recaudar fondos. Además, nuestros equipos de negocio internacional ayudaron en algunas comunidades en la compra de material sanitario. En China, por ejemplo, había que realizar los pagos a las 4 de la mañana y ahí nuestros equipos de negocio internacional han sido un gran apoyo a los Gobiernos regionales por su experiencia . Al inicio de la emergencia sanitaria dijimos que no acometeríamos un ERTE, y lo hicimos para proteger a nuestros empleados y tener a los 25.000 profesionales activos para poder ayudar al resto.