Defensa firma (por fin) el contrato para fabricar los blindados 8x8

Destinará 2.100 millones hasta 2030 para adquirir los primeros 348 vehículos de combate "Dragón"

Llegó el día. Después de años de retrasos, cambios y mucha incertidumbre, el contrato para la fabricación del blindado estrella del Ejército de Tierra finalmente se ha firmado hoy. De esta forma, el Ministerio de Defensa da el empujón más importante al programa de adquisición de los futuros Vehículos de Combate sobre Ruedas (VCR) 8x8 “Dragón”, que en una primera fase implica la construcción de 348 blindados de los 1.000 comprometidos.

Fue el pasado mes de diciembre cuando el Ministerio de Defensa rechazaba la oferta de Santa Bárbara Sistemas y dejaba desierto el contrato, complicando de nuevo un programa clave para las Fuerzas Armadas que no acababa de arrancar. Sin embargo, en estos ocho meses, tanto el Ministerio como las empresas han pisado el acelerador hasta llegar a la firma de hoy en la sede del Departamento que dirige Margarita Robles. Un acto en el que han participado, además de la ministra, la secretaria de Estado de Defensa, Esperanza Casteleiro; el Jefe de Estado Mayor del Ejército de Tierra (JEME), general Francisco Javier Varela, y los responsables de las compañías que se unieron para su fabricación en la sociedad “Tess-Defence” (Indra, Santa Bárbara, Sapa Placencia y Escribano Mechanical & Engineering).

Durante el acto, Robles ha destacado que la rubrica supone “un hito histórico”, ya que “es esencial para el Ejército de Tierra”, además de representar una apuesta por “unas Fuerzas Armadas bien equipadas y preparadas”. “Va a favorecer la proyección que tengan las Fuerzas Armadas en el ámbito internacional”, ha destacado. En cuanto a la implicación para la industria nacional, la titular de Defensa ha reiterado que un proyecto como éste “es esencial y fundamental, y no podemos concebir una Europa con seguridad y defensa si no es con poderío industrial”. Por su parte, la secretaria de Estado ha destacado también que el del 8x8 es un programa “fundamental para las Fuerzas Armadas”

Con esta firma arranca una nueva etapa en un programa que el Gobierno considera “irrenunciable” y que en esta primera fase implicará un desembolso de más de 2.100 millones para la adquisición de 348 blindados en 13 diferentes configuraciones, tal y como aprobó el Consejo de Ministros el pasado mes de junio. De hecho, ayer mismo la Subdirección General de Adquisiciones de Armamento y Material publicaba la orden de resolución de adjudicación del contrato al consorcio, además del compromiso de gasto, el cual considera “adecuado y suficiente”.

Esa cantidad, los 2.100 millones de euros, se abonarán en diferentes anualidades hasta 2030 y las previsiones apuntan a que las primeras unidades llegarán en el primer semestre de 2022, lo que supone un año de retraso respecto a los planes iniciales, que hablaban de que los primeros 13 blindados se entregarían en 2021. En total, los 348 vehículos irán llegando a lo largo de los próximos diez años.

De forma paralela a esta firma, el las empresas y el Ejército prosiguen con las pruebas de los primeros prototipos, los cuales tendrán que validar los efectivos de la Legión a finales de año o principios de 2021. Hasta que los legionarios reciban los cinco demostradores para exprimirlos al máximo, los blindados han pasado ya una serie de pruebas, como las prácticas de tiro el pasado mes en Almería. El siguiente examen será a finales de octubre, cuando se procederá a certificar su protección contra minas. Tras esto, la Legión recibirá cinco vehículos para probarlos durante cinco meses y corregir posibles fallos o modificar algún aspecto clave de los 8x8. Un hito éste último que también ha sufrido numerosos e importantes retrasos, el último a causa de la pandemia de coronavirus.

Estas 348 primeras unidades que fabricará “Tess-Defence” son parte de un programa que incluye un total de 1.000 vehículos con 13 configuraciones diferentes. En una segunda fase (que en principio estaba prevista a partir de 2022) se recibirán otros 365 blindados 8x8 y en la última, aún por determinar, otros 287. En su conjunto, el programa ronda los 4.000 millones de euros.

Tanto Defensa como el Gobierno han defendido este programa por la importante implicación que tendrá en él la industria Nacional, pues un 70% de su fabricación recaerá en ella. Además, se gestionará y mantendrá la Autoridad de Diseño del vehículo, asegurándose en el futuro de la ejecución del apoyo a su ciclo de vida, explica Defensa en un comunicado. Un desarrollo totalmente español que “aporta a la industria nacional soberanía tecnológica sobre un sistema de carácter estratégico”.

El proyecto, continúa, “nace con una clara vocación de exportación que permitirá posicionar internacionalmente a la industria española de Defensa en un mercado altamente competitivo”.Y tendrá un impacto especial en zonas como Asturias, Sevilla, Guipúzcoa y Madrid, con la creación, sólo en estos lugares, de unos 650 puestos de trabajo directos, asociados a su fabricación, y otros 1.000 indirectos. En el conjunto del país, Defensa estima que el programa generará aproximadamente 8.750 puestos de trabajo entre directos, indirectos e inducidos durante la duración prevista de la ejecución del contrato.

Según apuntan desde “Tess-Defence”, las cuatro empresas han conseguido “aportar una solución en coste y plazo viable y han ofrecido una solución técnica que mejore las prestaciones y objetivos exigidos por el Ejército de Tierra, aventajando así a otras soluciones extranjeras”. En concreto, Santa Bárbara se encargará del suministro de la plataforma y la integración en el vehículo; Sapa, del grupo motopropulsor; Escribano, de los Sistemas de Armas, e Indra, del Sistema de Misión y de la arquitectura electrónica.

Ésta última compañía explica al respecto que dotarán a los vehículos de sistemas de última generación que aportarán al “Dragón” el máximo grado de seguridad y superioridad. Para ello, destinarán más de 150 millones de euros en la primera de las tres etapas del proyecto, aunque desde Indra confían en firmar nuevos contratos incluso en esta misma fase, pues participa en una solución para suministrar la torre de tiro de los blindados.

El objetivo de este programa, que nació en 2007, es sustituir a la ya anticuada flota de Blindados Medios sobre Ruedas (BMR), con más de 40 años, o la de Transporte Oruga Acorazados (TOA), que no garantizaban la mínima protección de los militares.