“Mi jefe no me deja votar”: Pablo Iglesias te lo arregla... o no

La medida estrella del líder de Podemos de crear un “buzón” para denunciar a los jefes no cuaja y provoca indignación y mofa entre los internautas

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“Quiero dirigirme a los trabajadores y trabajadoras. El día 4 es martes, tengo que recordarles que tienen un permiso retribuido de 4 horas para acudir a las urnas”. Con este apocalíptico mensaje iniciaba ayer Pablo Iglesias, candidato de Podemos a presidir la Comunidad de Madrid, su participación en el debate. Una información que dejaba un poco perplejos no solo a los allí presentes sino a todos los que estaban pegados al televisor. Sin embargo, cuando pensábamos que se nos estaba escapando algo, Iglesias tiraba de efecto sorpresa para anunciar una gran medida o, al menos, eso es lo que debió pensar él.

Si tu jefe no te deja votar el 4 de mayo, Podemos tiene la solución: un buzón llamado “mi jefe no me deja votar”. Así, solo tienes que escribir un correo explicando tu situación a mijefenomedejavotar@podemos.info y listo. ¿Fácil, no?... Pero, ¿quién está detrás de este buzón? No se sabe. Y, ¿a quién se supone que estoy pasando mis datos personales? No se sabe tampoco. ¿Es gratuito?, ¿me representarán en mi empresa o tendré que dar yo la cara?, ¿no había medidas más importantes que anunciar para la Comunidad de Madrid?... Un sinfín de preguntas para las que no hay respuesta, excepto para la última.

“Pablo Iglesias acaba de anunciar un buzón llamado ‘mi jefe no me deja votar’. ¿Se puede ser más ridículo?”, “¿Un buzón? Seguro que no sabe ni lo que se ha votado en la Asamblea”, “también podía haber creado el buzón voyarefrescarmealbaño@teesperoalli.com”... Y así, algunos más que no entendían que la primera medida de un candidato sea esa. “¿Y dónde lo ha instalado?, ¿en Galapagar? pues el casoplón se le llena”, apuntaba uno tuitero de forma irónica.

Y es que la medida anunciada por Iglesias no ha cuajado. Algunos incluso han advertido en sus palabras cierto grado de machismo.

Sea como fuere, son muchas las dudas que surgen en torno a esta propuesta de la que poco o nada se sabe y que, en definitiva, aporta poco a una campaña electoral marcada por el cruce de acusaciones entre candidatos. Más allá de lo que muchos ven como un nuevo ataque para provocar confrontación, la medida estrella del “buzón” parece abocada al ostracismo.