El Gobierno se abre a un acuerdo parcial sin el CGPJ

Aceptan un primer pacto sobre los órganos constitucionales pendientes, pero no renuncian a desbloquear el Poder Judicial en el futuro

El ministro de Presidencia, Félix Bolaños, atiende a la prensa a las puertas del Congreso de los Diputados
El ministro de Presidencia, Félix Bolaños, atiende a la prensa a las puertas del Congreso de los DiputadosChema MoyaEFE

La propuesta de Pablo Casado de avanzar en la renovación de parte de los órganos constitucionales pendientes, dejando al margen al Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), sorprendió al Gobierno con el pie cambiado. El líder de la oposición lanzó el guante al presidente en la sesión de control en el Congreso y Pedro Sánchez fue incapaz de recogerlo, más allá de repetir su tradicional mantra de que el PP debe cumplir la «legalidad» y desbloquear también el CGPJ. Minutos después, el Ejecutivo reaccionaba por boca del ministro de la Presidencia e interlocutor de los populares en esta negociación, Félix Bolaños, que comparecía en el mismo Congreso para felicitarse de que el PP «por fin rectifica su posición de bloqueo». «Estamos encantados», aseguró.

Lo cierto es que se ha producido un avance significativo. Hasta ahora, el PP solo negociaba el pack completo de renovaciones. La única excepción se produjo, en febrero, cuando se desgajó el Consejo de RTVE, porque las conversaciones en torno al CGPJ estaban ya culminando y se dio prioridad al ente público. Sin embargo, después todo saltó por los aires y desde entonces la interlocución ha sido nula. En Moncloa se muestran taxativos en su intención de renovar «todos» los órganos constitucionales pendientes para acabar con lo que consideran «una anomalía institucional». «Todos», hizo hincapié varias veces Bolaños, «no solo los que hoy le apetecen al PP». Sin embargo, en privado, fuentes gubernamentales reconocen que aceptarán un primer bloque de renovaciones, las que afectan al Tribunal de Cuentas, el Tribunal Constitucional, el defensor del Pueblo y el director general de la Agencia Española de Protección de Datos, y posteriormente pelearán por culminar la del CGPJ. «Que por nosotros no sea», señalan.

Una vez hecho el gesto por parte del PP, en Moncloa pugnaron por retomar la iniciativa de la operación y Bolaños llamó de inmediato a su interlocutor, Teodoro García Egea, para reunirse, si era posible, ese mismo día. La cita se produjo esa misma tarde y ambos se emplazaron a seguir dialogando para alcanzar un acuerdo, según fuentes de Presidencia. Aunque desde el Gobierno se busque revestir el avance como una rectificación de los populares, lo cierto es que el principal escollo, la renovación del CGPJ, sigue enquistada, aunque ahora no sea el elemento de bloqueo para el resto de órganos pendientes.

En Moncloa no están dispuestos a cambiar el sistema de elección de los jueces. Sí se abren a que, una vez renovado el Poder Judicial se inicie el debate sobre el cambio de modelo –un debate que se produjo en el Congreso a instancia de los populares hace escasas fechas y que no obtuvo el respaldo suficiente para prosperar–. Por su parte, fuentes del PP resuelven que «no hay nada que hablar, respecto al CGPJ, hasta que los jueces no elijan a los jueces».