Covite registra un total de 282 actos de apoyo a ETA en 2021 en su observatorio de radicalización

Han aumentado un 46% con respecto a 2020, año en que registró un total de 193

Un momento del homenaje que reicibió el etarra Zunbeltz Larrea cuando salió de prisión, en su localidad natal de Durango, Vizcaya.
Un momento del homenaje que reicibió el etarra Zunbeltz Larrea cuando salió de prisión, en su localidad natal de Durango, Vizcaya. FOTO: Luis Tejido EFE

El Observatorio de la Radicalización, un espacio en la web del Colectivo de Víctimas del Terrorismo (Covite) donde se registran todos los actos relacionados con la radicalización violenta en el ámbito del terrorismo de ETA ha contabilizado un total de 282 actos de apoyo a ETA en 2021. Del total de los actos realizados, 97 han tenido lugar en Guipúzcoa, 94 en Vizcaya, 53 en Navarra, 20 en Álava, 6 en otras provincias –5 en Cataluña y 1 en Madrid– y 12 en el País Vasco francés.

El Colectivo ha remarcado que el número de actos de apoyo explícito a ETA y a sus terroristas ha aumentado un 46% con respecto a 2020, año en que registró un total de 193 actos de apoyo a ETA. No obstante, Covite se felicita de que el número de “ongi etorris” a presos de ETA documentados haya sido el más bajo desde que empezaron con el observatorio de radicalización, a finales de 2016, habiendo registrado solo 5 homenajes a lo largo de 2021.

Covite atribuye esta notable disminución de los “ongi etorris” a su «labor constante de documentación y denuncia pública de este tipo de actos humillantes e indignos», que ha dado como resultado «el rechazo de la mayoría de la sociedad vasca, navarra y española.

Del resto, 158 han sido de aparición de pintadas y pancartas de ensalzamiento explícito a ETA y a sus presos; 59 han sido de manifestaciones en las que se ha reclamado la amnistía –que no el acercamiento a cárceles vascas– de los etarras presos; 25 de homenajes públicos a etarras muertos; 5 fiestas populares celebradas específicamente para enaltecer a ETA u hostigar a la Guardia Civil, como el “Ospa eguna” en Alsasua, el “tiro al facha”en Etxarri Aranatz o el “Gudari eguna”; y los 30 actos restantes se han encuadrado en la categoría de “Otros”, ya que no han podido clasificarse en ninguna de las categorías anteriores

Desde Covite han asegurado que incluso antes de la declaración que el EPPK formuló el 30 de noviembre renunciando a hacer más “ongi etorris” públicos, la izquierda abertzale «ya no tenía más remedio, desde hacía tiempo, que realizar este tipo de actos prácticamente en la clandestinidad».

Según destaca la presidenta del Colectivo, Consuelo Ordóñez, «aunque no hayamos conseguido ganar la batalla judicial, hemos ganado la batalla social, que es incluso más importante. Hemos logrado que la izquierda abertzale esté totalmente sola en la defensa de los “ongi etorris”, sin la comprensión ni la defensa de ningún otro sector social y político”. Considera que “han recibido tanta presión que no les ha quedado otro remedio que renunciar a hacerlos en público, como aseguró el EPPK el pasado 30 de noviembre». No obstante, Covite advierte de que todavía hay sectores en la izquierda abertzale que se resisten a dejar de «honrar públicamente a los asesinos de ETA», razón por la que el Colectivo seguirá documentando y denunciando todos los homenajes que se produzcan en 2022, si se producen, «por mucho que Otegi diga que esos actos no tienen nada que ver con la izquierda abertzale, lo cual es mentira, puesto que nunca han condenado la celebración de este tipo de actos y hasta hace bien poco los publicitaban e incluso organizaban».

Sin embargo, las promesas de los presos etarras, controlados por Sortu, el partido de Otegi no tienen ningún valor y siguen presionando con homenajes como el que organizaron en Nochebuena en Pamplona a Ignacio Echevarría, “Mortadelo”, condenado por varios asesinatos. Para mañana tienen organizado un brindis por los presos en la comunidad foral y un homenaje por tres etarras entre los que está Henri Parot.

Calles “escaparate” del odio

Consuelo Ordóñez ha recordado que «las calles y los espacios públicos en País Vasco y Navarra siempre han sido un “escaparate de las reivindicaciones de la izquierda abertzale, y todavía hoy lo son. Centenares de jóvenes están creciendo con la idea de que los etarras son héroes”. A juicio de Covite, «quienes más han contribuido a esta radicalización violenta son los líderes de la izquierda abertzale, que llaman “presos políticos” a los asesinos y “refugiados políticos” a los etarras prófugos de la justicia.