La jueza suspende el juicio por la supuesta patada de Errejón para evitar dudas sobre su imparcialidad

La Fiscalía ha solicitado que la magistrada Margarita Valcarce se aparte por haber instruido el procedimiento de un delito leve de maltrato del líder de Más País

El líder de Más País, Íñigo Errejón, ha salido hoy de los juzgados de Plaza de Castilla de Madrid sin haber resuelto el asunto de la supuesta patada que propinó a un vecino de Lavapiés el pasado mes de mayo. La jueza Margarita Valcarce, a petición de la Fiscalía, ha decidido elevar el procedimiento a la Audiencia Provincial para que decida si debe apartarse o, por el contrario, puede enjuiciar a Errejón. Las dudas se centran en si ha desarrollado ella una investigación como tal o, simplemente, ha dado trámite al caso.

La vista oral comenzó sobre las diez menos cuarto en los juzgados donde la expectación era grande por conocer el resultado del juicio de delitos leves al que se enfrentaba el diputado. Sin embargo, ha durado poco. A las diez y veinte Errejón y el denunciante ya estaban fuera de la Sala.

La fiscal tomó la palabra la primera para mostrar su disconformidad con el hecho de que fuera la misma Valcarce la que condujera la vista. “Esta magistrada acordó diligencias, reconocimiento médico del forense, ofició a la policía. Diligencias que, conforme a la anterior jurisprudencia, podrían comprometer la imparcialidad de esta juzgadora”, indicó el Ministerio Público. La incógnita procesal es algo enrevesada. Se trata de aclarar si lo que la jueza hizo durante este tiempo fue una instrucción o si simplemente dio trámite a la denuncia.

De ser el primero de los casos no podría ser ella entonces quien dictara sentencia. Así sucede en los procedimientos en los que hay un juez instructor y luego son otros los que deciden para no contaminar el resultado de la investigación. De ser el segundo supuesto, algo que sucede en los delitos leves, entonces ella sí podría decidir el fallo.

La cuestión debe resolverla ahora la Audiencia Provincial a quien Valcarce ha dicho que elevará el asunto para que los magistrados decidan sobre su imparcialidad.

Lo cierto es que durante el proceso ya sucedió algo similar con una recusación que luego no fue tal. El letrado de Errejón en uno de sus escritos señaló que Valcarce al haber sido la precursora de las indagaciones podría verse comprometida para ser la jueza del resultado. Ella entendió que esto era una recusación y lo envió a la Audiencia Provincial, pero cuando los magistrados pidieron a Errejón que se ratificara éste indicó que no la había recusado y el procedimiento se quedó ahí.

Durante la sesión de este martes el abogado del diputado ha incidido en este punto. “El señor Errejón nunca ha formulado una recusación”, si bien, al verse apoyado por los argumentos de la fiscal ha abundado en la idea de la parcialidad de la jueza. “Hay elementos suficientes como para considerar que la instrucción que se ha considerada en esta causa tiene suficiente calado como para que se pueda ver empañado el juicio de su señoría”.

Errejón fue denunciado por un vecino de 67 años que aseguró que en la madrugada del 2 de mayo de 2021 el dirigente le propinó una patada en una céntrica calle de la capital. La jueza, en base a informe médico forense realizado durante el proceso, consideró que podía haber un delito leve de maltrato. El líder de Más País, que siempre ha negado los hechos, llegaba al juicio con ganas de defender su inocencia. “Por fin se acaba porque puedo explicarlo donde corresponde”, ha dicho Errejón ante la multitud de medios en la entrada. “No ha sido particularmente agradable”. Pero ahora le toca volver a esperar.