La jueza de la supuesta «patada de Errejón» no es recusada

La Audiencia Provincial inadmite la petición del líder de Más Madrid y será ella quien le juzgue

El líder de Más Madrid, Íñigo Errejón, ayer en un acto
El líder de Más Madrid, Íñigo Errejón, ayer en un acto FOTO: JAVIER BELVER EFE

Deseando poder «aclararlo cuanto antes», ha dicho que está Íñigo Errejón a la espera de su juicio. La Audiencia Provincial de Madrid ha inadmitido el amago de intento del líder de Más Madrid de apartar a la magistrada Margarita Valcarce del asunto al que en unos días se enfrentará por una supuesta agresión a un hombre en el barrio de Lavapiés. El caso, por tanto, será devuelto al Juzgado de Instrucción 16 del que ella es instructora –y que se ha encargado de la investigación– para que sea Valcarce la que ponga fecha y enjuicie al político.

La historia tiene algo de tecnicismo jurídico. En los delitos leves, como es este caso, que van por la vía del juicio rápido, el mismo juez que instruye es que el luego celebra el juicio. Valcarce fue la que recibió los informes de la Policía en los que se describía la denuncia de un vecino que, con un parte de lesiones, acusó a Errejón de haberle dado una patada una noche.

El líder de Más País, cuando supo que su caso terminaría en juicio, envió un escrito al juzgado para decir que no debería ser ella la que lo juzgara por haber formado parte de la instrucción. Valcarce entendió esto como un intento de recusarla y lo puso en conocimiento tanto de la Fiscalía como de la Audiencia Provincial a fin de que se pronunciase.

Los magistrados habían citado a Errejón esta semana para que acudiera a los juzgados a ratificar que quería proceder a la recusación, pero esto no sucedió. Los abogados del diputado enviaron un nuevo escrito en el que decían que era un comentario y que no querían promover formalmente apartar a la jueza, así que Valcarce a todos los efectos sigue al frente del asunto.

Los hechos se remontan a el pasado 2 de mayo –dos días antes de las elecciones en la Comunidad de Madrid– cuando el denunciante se acercó al diputado en una calle del barrio de Lavapiés para pedirle una foto. Según la versión de éste, Errejón se negó y, al insistirle, el político le propinó una patada en el estómago. La magistrada abrió diligencias a raíz del atestado policial y tomó declaración al denunciante.

En un principio, fue investigado por un delito de lesiones, pero al cierre de la instrucción la jueza propuso juzgarle solo por un delito leve de maltrato, lo que en la práctica es considerado una degradación de la gravedad del caso. Si resultase culpable la pena supone una multa. La jueza se basa en un informe del médico forense en el que no están acreditadas «lesiones traumáticas agudas».

«Estoy deseando poder aclararlo cuanto antes»

El diputado de Más País, Íñigo Errejón, aseguró ayer que está deseando poder explicar y aclarar «cuanto antes» el caso de su supuesta comisión de un delito leve de maltrato después de que fuera acusado por un vecino de Lavapiés de haberle propinado una patada, cuando le pidió hacerse un «selfie».

Sobre el caso, ayer salió a la luz que la Audiencia Provincial de Madrid acordó inadmitir el incidente de recusación de la magistrada del Juzgado de Instrucción número 16, Margarita Valcarce, responsable de la investigación a Errejón. Por lo tanto, la titular del juzgado acordó enviar a juicio al diputado que tendrá que explicar si le propinó una patada a un hombre de 67 años.