472 islamistas detenidos en España desde el 11-M

¿Puede repetirse otra masacre? Aunque las medidas de seguridad han aumentado, los expertos creen que la amenaza del yihadismo está aún latente. Testimonios, análisis y entrevistas en el Especial «10 AÑOS DEL 11M».

El 11 de marzo de 2004 supuso un antes y un después, no sólo por ser la triste fecha en la que aconteció el mayor atentado terrorista en la historia de España, sino porque puso de relieve que la amenaza del yihadismo era real. Desde entonces, las Fuerzas de Seguridad del Estado no han cesado de luchar contra el islamismo radical en nuestro país. Hasta el punto de que han sido detenidos desde aquella fatídica fecha un total de 472 terroristas yihadistas en España, según los datos del Ministerio del Interior. El mayor número de detenciones tuvo lugar en los dos años inmediatamente posteriores al atentado en el que perdieron la vida 191 personas y otras 1.856 resultaron heridas. En 2004, fueron detenidas 131 personas, en su mayoría relacionadas con los atentados terroristas del 11-M, mientras que en 2005 tuvieron lugar otras 108 detenciones. Además, un número importante de detenciones se produjo también en 2008, con 65 arrestos, y en 2006 cuando cayeron en manos de la Policía 56 presuntos terroristas.

Aunque la cifra de arrestos se ha rebajado considerablemente en los últimos años, la amenaza según los expertos sigue estando muy presente. España no es el principal objetivo del yihadismo, pero sí existen diversos factores que aumentan esa amenaza. En primer lugar, el factor de tierra islámica arrebatada (Al Ándalus), que copa la mayor parte de las menciones elaboradas por grupos terroristas y, en segundo lugar, la pertenencia a la OTAN y el apoyo español a Estados Unidos, que permite más presencia de sus militares en nuestros territorios. Estos factores conllevan, por ejemplo, que en el pasado año el número de detenciones volviera a crecer hasta las 19, la mayor cifra en los últimos cinco años. Y es que, por ejemplo, en 2012, los Cuerpos de Seguridad detuvieron a seis presuntos terroristas; en 2011, la cifra se situó en once; un año antes, en 2010, la Policía arrestó a doce personas, y en 2009 fueron 14 los arrestados en España.

Tras la desarticulación de la red que preparó y perpetró los atentados del 11-M en Madrid, Al Qaeda Central (AQC) sólo ha intentado, que se sepa, una acción criminal en España. La Guardia Civil desarticuló, en la «operación Cantata», en enero de 2008, una célula islamista, integrada por 14 individuos de nacionalidad paquistaní, vinculados al Tehrik-i-Taliban Pakistán (TTP), que pretendían explosionar bombas en el metro de Barcelona. Fueron condenados por la Audiencia Nacional en diciembre de 2009.

La última detención y única en lo que va de año tuvo lugar el 5 de enero en Málaga, con el arresto de Abdeluahid Sadik Mohamed, el primer retornado de los enviados a Siria y que estuvo integrado durante seis meses en la organización terrorista Estados Islámicos de Irak y Levante (ISIL). Organización para la que trataban de captar terroristas las ocho personas detenidas el 21 de junio de 2013 en una operación conjunta entre la Policía y la Guardia Civil en Ceuta.

El perfil de los yihadistas detenidos que más se repite es el de un varón de entre 25 y 39 años –aunque cada vez son más jóvenes, apuntan fuentes antiterroristas–, casado y con hijos, y aunque tanto su nivel educativo como sus ocupaciones pueden variar considerablemente, el patrón que más se repite es que el terrorista tenga escasa cultura. La inmensa mayoría son árabes. De hecho, ocho de cada diez detenidos son extranjeros, principalmente de nacionalidad argelina, marroquí y paquistaní. Y es que, de los 472 terroristas, tan sólo el 4,8 por ciento ha nacido en España.