Colau, dispuesta a abrazar el soberanismo y saltarse la ley

Guiado por la lógica de que hay que someter el mundo municipal en Cataluña a los planes soberanistas que impulsan las instituciones autonómicas (Govern y Parlament), el presidente de ERC, Oriol Junqueras, subrayó ayer que si Ada Colau quiere el apoyo republicano para alcanzar un pacto en el Ayuntamiento de Barcelona hay una condición imprescindible: su adhesión a la la hoja de ruta independentista que propulsan Convergència y Esquerra, condición que parece estar en mente de la ex activista.

Colau y su formación, Barcelona en Comú –que integra a miembros de Podemos, ICV, Guanyem, Equo y Procés Constituent– venció en las municipales en la capital catalana con un precario resultado. Obtuvo 11 de los 41 concejales, muy lejos de la mayoría de 21. Desde el primer día, la ex activista contra los desahucios ha buscado el apoyo de ERC (5 concejales) para lograr cierta estabilidad en el Ayuntamiento de Barcelona, pero por el momento está lejos de alcanzarla. «El compromiso con la independencia, la justicia social y la igualdad de oportunidades es compatible, destacó Junqueras durante una entrevista en Catalunya Ràdio para intentar traer a Colau a su terreno. La victoria de la izquierda radical en Barcelona ha supuesto un duro varapalo para los soberanistas, quienes ven muy debilitado su proyecto independentista al no contar tan siquiera con el apoyo de la capital. Por eso, ahora tratan de maquillar en los despachos las carencias de su resultado electoral.

En todo caso, Junqueras, fiel a su estilo de no exponerse a un desgaste innecesario, descartó que pueda haber un pacto para gobernar conjuntamente el Ayuntamiento de Barcelona con un tripartito municipal (BComú, ERC y PSC) y lo argumentó precisamente porque con los socialistas catalanes le separan «cosas muy importantes», en alusión al soberanismo.

Mientras ERC ponía a Colau la condición de asumir el objetivo de la independencia para cerrar un acuerdo, la CUP (3 concejales) tampoco le ponía las cosas sencillas. Su portavoz en el Parlament, David Fernández, consideró que es muy difícil que su formación pueda entrar en el Gobierno de BComú, a pesar de que se felicitó por su victoria en la capital catalana.

Pese a estar lejos, por tanto, de alcanzar pactos estables, Colau comenzó a desplegar ayer su catálogo de iniciativas en una entrevista en «El País». Uno de sus proyectos consiste en «poner límites a la carga del turismo», un fenómeno que generó un gran debate durante el mandato anterior. La alcaldesa «in pectore» se mostró partidaria de aplicar una moratoria sobre nuevos hoteles y pisos turísticos en Barcelona, y anunció que revisará grandes ajudicaciones como una licencia hotelera en un céntrico edificio en la confluencia del paseo de Gracia con la avenida Diagonal, así como el proyecto para una marina de lujo en el Port Vell.

Por otra parte, pidió a los trabajadores del Ayuntamiento que no se crean «rumores malintencionados» de su proyecto.