Política

Condenado a 50 años el etarra Fuentes Villota por intentar matar a un policía

Raúl Angel Fuentes Villota, en una imagen de archivo
Raúl Angel Fuentes Villota, en una imagen de archivo

La Audiencia Nacional ha condenado a 50 años de cárcel al etarra Raúl Fuentes Villota por intentar colocar una bomba en el coche de un policía nacional en Barakaldo (Vizcaya) en 1991, sentencia que cuenta con un voto en contra de un magistrado que da crédito a los malos tratos policiales que denunció, informa Efe

La sección segunda de la Sala de lo Penal considera probado que Fuentes Villota participó en el intento de colocación de un artefacto explosivo en el coche de un agente en la citada localidad vizcaína la madrugada del 6 de junio de 1991, cuando fue sorprendido por policías junto con los miembros del comando Matalaz Juan María San Pedro Blanco y Germán Urízar de Paz, que intercambiaron disparos con los agentes antes de las detenciones.

Estos tres integraban el grupo Matalaz de apoyo al comando Vizcaya de ETA para llevar a cabo estos hechos por los que ya han sido condenados San Pedro y Urízar.

La Audiencia le condena ahora a Fuentes Villota a 20 años de prisión por los delitos de tentativa de atentado en relación con tentativa de asesinato, 8 años más por pertenencia a banda armada, 12 por tenencia de explosivos y 10 más por tenencia de armas.

Según la sentencia, Fuentes Villota se integró en 1990 en la ETA militar y asistió un año después a cursillos sobre el manejo de armas de fuego y explosivos donde se le informó de posibles objetivos de la banda.

Así, el condenado realizó vigilancias y recabó "informaciones sobre miembros de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, traficantes de Vizcaya y otros posibles objetivos, contra cuya vida la banda se proponía atentar".

En mayo de ese año se fijó como objetivo colocar un artefacto en el coche propiedad de un miembro de la Policía Nacional de Barakaldo y, tras efectuar varias comprobaciones, se decidió llevar a cabo la acción el 6 de junio, relata la sentencia.

La noche anterior, el condenado y los otros dos miembros de ETA acudieron varias veces a la calle donde estaba estacionado y luego fueron a recoger el explosivo y tres pistolas.

A las tres de la mañana, los tres miembros del comando acudieron a Barakaldo con la bomba en un coche que conducía Fuentes Villota, pero fueron sorprendidos por agentes cuando caminaban por la calle hacia él.

"Al oír la voz de 'alto, Policía', el acusado Raúl Fuentes Villota y sus compañeros ya condenados Jon Mireia San Pedro y Germán Urizar emprendieron la huida, empuñando los tres las pistolas que portaban", explica el fallo.

Cuando los agentes alcanzaron a Fuentes Villota, este dejó el arma sobre el techo de un vehículo y opuso resistencia, por lo que tuvo que ser reducido por la fuerza. Los otros dos arrojaron la bomba a una papelera y dispararon contra los policías, que finalmente los detuvieron.

La sentencia cuenta con el voto particular del magistrado José Ricardo de Prada, que pedía una condena más baja que la finalmente impuesta por sus compañeros de sala Concepción Espejel y Julio de Diego.

De Prada no considera válidas las declaraciones policial y judicial que prestó el etarra porque, según el magistrado, las realizó bajo presión y malos tratos "que podrían haber sido constitutivos de delitos de torturas", especialmente en los primeros días de su detención policial.

Este maltrato consistió, afirma De Prada, en "lesiones en la cabeza y rostro producidas en le curso de una detención con violencia desproporcionada e injustificada".

El acusado fue atado a una silla de oficina y se le propinaron golpes en la cabeza y otras partes del cuerpo, al tiempo que le aplicaron técnicas de tortura como introducirle "un lapicero entre las falanges de los dedos".

En el juicio celebrado el pasado noviembre, Fuentes Villota negó haber pertenecido a ETA y aseguró que desconocía qué iban a hacer la noche de los hechos los miembros del comando a los que llevó Barakaldo.

Fuentes Villota fue entregado el pasado 26 de agosto para ser juzgado por esta única causa que tiene pendiente en la Audiencia Nacional por Reino Unido, donde fue detenido el 16 de noviembre de 2012 en la localidad de Liverpool tras permanecer huido 17 años (desde 1995).