Política

Cospedal testificará en el juicio por el borrado de ordenadores de Bárcenas

El ex tesorero también declarará en la vista el próximo 10 de abril

Maria Dolores de Cospedal durante una comisión parlamentaria el año pasado
Maria Dolores de Cospedal durante una comisión parlamentaria el año pasado

La Fiscalía pidió el archivo de la causa, pero la Audiencia de Madrid ordenó la reapertura del procedimiento a instancias de la acción popular

La ex secretaria general del PP María Dolores de Cospedal y Luis Bárcenas se verán las caras el próximo 10 de abril en el Juzgado de lo Penal número 31 de Madrid, donde ambos han sido citados a declarar como testigos en el juicio por el borrado de los discos duros de los ordenadores del ex tesorero del partido. La vista comenzará un día antes con el planteamiento de las cuestiones previas y las declaraciones de los cuatro acusados por delitos informáticos y de encubrimiento: el ex asesor jurídico del partido Alberto Durán, la que fuera tesorera de la formación Carmen Navarro, el ex director de sistemas informáticos José Manuel Moreno y el representante del Partido Popular, acusado en este procedimiento como persona jurídica.

Según consta en una diligencia de ordenación del citado juzgado notificada el pasado viernes, junto a Cospedal y Bárcenas declararán otros cuatro testigos y al día siguiente lo harán otros nueve testigos, entre ellos un subinspector y varios agentes de Policía. El día 12, la Sala escuchará los testimonios de seis peritos y el 15 de abril el juicio quedará visto para sentencia tras exponer las acusaciones y las defensas sus conclusiones e informes definitivos y disponer los procesados de su derecho a la última palabra.

La Fiscalía pidió en su día el archivo de esta causa, por lo que ahora solicita la absolución tanto del PP como del resto de acusados al no apreciar indicios de delito.

Pero la Audiencia de Madrid ordenó la reapertura del procedimiento, a instancia de la acción popular -que ejercen la Asociación Justicia y Sociedad, IU y Los Verdes, Adade y el Observatori de Drets Humans-, la única que sostiene la acusación después de que la representación de Bárcenas desistiese y se apartase de la causa, lo que en ese momento se interpretó como un pacto implícito de no agresión con su antiguo partido. El PP, de hecho, esgrimió sin éxito la “doctrina Botín” para evitar sentarse en el banquillo dado que, argumentó, la Fiscalía no acusa y el único perjudicado por el delito había desistido de seguir ejerciendo la acusación particular.