Política

Venezuela

El «aparato de falsificación» del IRA facilitó pasaportes al pistolero etarra

La colonia vasca no se atreve a delatar al terrorista por el miedo que inspira

Lugar en el que fue visto el terrorista etarra, en un centro comercial de Lechería, cuando pasaba junto al cajero de un banco
Lugar en el que fue visto el terrorista etarra, en un centro comercial de Lechería, cuando pasaba junto al cajero de un bancolarazon

El «aparato de falsificación» del IRA, que nunca fue completamente desmantelado y que en el último año ha cobrado una creciente actividad, fue el que facilitó al etarra José Ignacio de Juana Chaos y a su mujer, Irati Aranzábal, las documentaciones necesarias para viajar desde Irlanda hasta Venezuela, donde se esconden desde hace medio año, según han informado a LA RAZÓN fuentes antiterroristas.

El IRA, al igual que ha hecho ETA a lo largo del último año y medio, mantiene plenamente operativos algunos de sus «aparatos» en los periodos de tregua, con el fin de que determinados miembros puedan seguir en la clandestinidad. Entre ellos, el de falsificación es uno de los más importantes. De hecho, el presunto etarra Raúl Fuentes Villota, detenido el 16 de noviembre del año pasado en la ciudad inglesa de Liverpool, tenía tres juegos de documentaciones falsas pese al supuesto «cese definitivo» anunciado por la banda en octubre de 2011.

Las pasaportes con los que viajaron De Juana y su esposa podrían ser de un país de habla hispana, aunque no se descarta que fueran de Francia o Bélgica. El viaje hasta Venezuela no lo realizaron directamente, sino que pasaron por el continente europeo, según las citadas fuentes. Probablemente, escogieron el aeropuerto de alguna capital donde la vigilancia sobre la presencia de posibles etarras no sea tan fuerte como la que existe en París y en las otras ciudades galas desde la que parten vuelos internacionales.

El antiguo jefe del «comando Madrid» contó, a partir de su huida de España a Irlanda, con la cobertura del IRA y su brazo político. En su momento, cuando era un pistolero en activo de la banda, en la década de los ochenta, se rumoreó que había viajado en alguna ocasión al país británico, donde, además de cumplir las misiones que le hubieran podido encomendar, estableció una red de contactos y amigos, que son los que ha utilizado ahora.

Los terroristas más peligrosos y con más experiencia, y no sólo los de ETA, siempre cuentan con infraestructuras «personales», que sólo conocen ellos, para poder ser utilizadas en momentos determinados, en los que, por cualquier circunstancia, no pudieran fiarse del resto de los integrantes de la célula a la que pertenezcan (al estar vigilados por las Fuerzas de Seguridad) o haber caído en «desgracia» dentro de la organización criminal. En su momento, se habló de que el pistolero José Luis Urrusolo Sistiaga tenía una infraestructura de este tipo en Madrid.

José Ignacio de Juana sabía, por lo tanto, lo que hacía al huir a Irlanda. Cuando las autoridades judiciales de este país acordaron que era posible su extradición a España, empezó a organizar, siempre con el apoyo de sus amigos del IRA, la huida a Venezuela, para lo que precisaba pasaportes falsos y una cierta cobertura con el fin de organizar el viaje hasta el país caribeño.

Las fuentes consultadas creen que el pistolero y su esposa se esconden en Cumaná, en el estado de Sucre, o en alguna localidad cercana. El hecho de que fuera visto en Lechería, una localidad turística del vecino estado de Anzoátegui, no significa que viva allí, sino que simplemente se le sorprendió o, incluso, se dejó ver.

Tanto en Cumaná, como en Puerto de la Cruz (una importante localidad cercana a Lechería) existe una numerosa colonia vasca y varios de los etarras que fueron deportados o huyeron a Venezuela viven en ambas localidades o sus zonas de influencia.

Cuentan con importantes negocios, algunos de ellos relacionados con la pesca y sus distribución en los grandes centros comerciales de Venezuela.

Interpol tiene una orden de detención de José Ignacio de Juana Chaos, emitida por la Audiencia Nacional.

Por ello, existe la sospecha de que el terrorista cuente con algún tipo de seguridad de que no va a ser detenido (porque alguien se lo haya garantizado) y con la cobertura de miembros de la colonia vasca, sea por simpatía o por el miedo que inspira siempre este individuo.