Política

El PP-A da un salto atrás con el peor resultado en 25 años

El presidente del PP andaluz y candidato a la presidencia de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, valora los resultados en las elecciones andaluzas.
El presidente del PP andaluz y candidato a la presidencia de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, valora los resultados en las elecciones andaluzas.

Al filo de las once de la noche compareció el candidato del PP-A rodeado de dirigentes de la cúpula del partido. Todos con cara de contrariedad. Moreno asumió la derrota pero puso la mirada en las locales de mayo. «Desde mañana –por hoy– no vamos a poner a trabajar para las municipales». El partido tiene hoy mismo reunión de la Junta Directiva Regional. «Más pronto que tarde se producirá un cambio que traerá una nueva forma de gobernar», señaló. Asimismo dijo que de las urnas sale un Parlamento «más plural y fragmentado». «Todos tenemos la obligación de escuchar ese mensaje de los ciudadanos».

En el hall del hotel que sirvió ayer de cuartel general de los populares, el personal seguía en una pantalla gigante el Madrid Barcelona. Una planta más abajo, el equipo del presidente del PP-A dedicaba la misma intensidad a otro partido: a los avances de recuento votos de las elecciones autonómicas con más expectación de las últimas décadas. El PSOE se colocó en la primera ráfaga en 50 escaños. Avanzaba el porcentaje y la horquilla se quedó fosilizada.

El PP no subía de los 30. Algo se ajustaron las diferencias en el último cuarto, pero poco. El resultado –33 diputados con el 98 por ciento escrutado– supone un severo batacazo para los populares. Hay que remontarse a las elecciones de 1990 –el debut de Chaves– para encontrar un resultado peor. Entonces, el PP obtuvo 26, por los 62 de los socialistas. Pasadas las diez y media de la noche y rozando el 100 por cien escrutado ningún dirigente del PP había salido al tercio a recibir los datos. El toro era difícil de lidiar.

El resultado deja tocado a Juanma Moreno y salpica al presidente del Gobierno. El partido y todo el aparato gubernamental se han implicado al máximo en las andaluzas. Rajoy lo ha acompañado en ocho ocasiones, cinco de ellas en campaña, mientras que el goteo de ministros ha sido constante para que empapara como lluvia fina el discurso de la recuperación económica. Rajoy también era consciente de que la mayoría absoluta que cosechó en 2011 no hubiera sido posible sin los casi dos millones de votos andaluces. Un techo histórico (1.982.000 sufragios) que ahora se divisa muy lejos. Inasible.

Las horas previas fueron de agitación e intensa espera en el hotel de los populares. Una guarnición de cámaras y medios gráficos esperaban en la puerta a la llegada de Juanma Moreno, que se produjo poco antes de las ocho de la tarde. Tanto brotaba la adrenalina que la nube de foteros confundió la furgoneta del candidato con la del grupo de Dianne Reeves, que estrena hoy en el Lope de Vega de Sevilla su «Beautiful Life», y hasta un miembro del equipo de campaña se aprestó a abrir la puerta de la «Volkswagen» –moderna versión de la que usaban las Tortugas Ninja en la que llegaban. Debieron de quedar estupefactos por el recibimiento sevillano. Uno de los músicos no pudo contener la risa al relatarle este periódico la confusión y se interesó por las posibilidades electorales del candidato «Is he gonna be the president? (¿va a ser el presidente?)». A esa hora, en el cuartel popular bullían las cábalas. Canal Sur dio cuenta de su «israelita», la encuesta a pie de urna que encargó la cadena pública a TNS Demoscopia, cuando aún había n colegio electoral abierto: 41-44 PSOE; 32-35 PP; 19-22 Podemos; y 6-7 Izquierda Unida y Ciudadanos. Sondeos previos habían otorgado a los populares incluso menos de 30 escaños. Y en el umbral de los 30 estaba la espada de Damocles... y el hundimiento absoluto. «Menos de treinta es imposible... imagínate lo que eso sería en las puertas de las municipales», señalaba un miembro de Junta Directiva Regional del PP andaluz.