La Infanta sabrá si va a juicio antes de los interrogatorios

La Audiencia de Palma escuchará los argumentos de sus abogados el 11 de enero y los procesados declararán a partir del 9 de febrero

Llegada de la Infanta Cristina a los Juzgados de Palma de Mallorca
Llegada de la Infanta Cristina a los Juzgados de Palma de Mallorca

La Audiencia Provincial de Baleares ha fijado hoy para el 11 de enero de 2016 el inicio del juicio y acabará el 30 de junio.

Los abogados de la Infanta Cristina tendrán una última oportunidad de librarla del banquillo en el juicio del «caso Nóos» el próximo 11 de enero. La Audiencia de Palma escuchará ese día los argumentos de su defensa de que no sea juzgada finalmente en aplicación de la «doctrina Botín» y, aunque los letrados de la hermana del Rey pedirán al tribunal –presidido por el magistrado Juan Pedro Yllanes– que resuelva la cuestión en esa misma sesión, previsiblemente los magistrados se tomarán unos días, pues la vista oral no se reanudará hasta el 9 de febrero, casi un mes después (y se prolongará, según las estimaciones de la propia Audiencia, hasta el 30 de junio).

Doña Cristina tendrá que sentarse en el banquillo ese día, reservado al trámite de cuestiones previas planteadas por las partes, pero que lo haga a partir del 9 de febrero –cuando el ex socio de su marido, Diego Torres, abrirá el turno de interrogatorios– dependerá de la decisión que adopte finalmente la Sala, integrada además por las magistradas Eleonor Moya y Samantha Romero, que será la encargada de redactar la sentencia.

Tanto la defensa de la Infanta como el fiscal de Anticorrupción Pedro Horrach expondrán ante el tribunal en esa primera jornada de la vista oral –que se celebrará en un polígono, Son Rossinyol, de las afueras de Palma– sus argumentos para apartar del procedimiento a Doña Cristina: la falta de legitimidad de Manos Limpias para acusarla y la ausencia de delito en su comportamiento (la acusación popular la considera cooperadora necesaria de los dos delitos fiscales en el IRPF de 2007 y 2008 que se imputan a su marido, Iñaki Urdangarín).

Miquel Roca y Jesús María Silva invocarán ante los magistrados del «caso Nóos» la «doctrina Botín», acuñada por el Tribunal Supremo en 2007 y que impide sentar en el banquillo a un imputado sólo a instancias de la acusación popular (cuando, como en este caso, no acusan ni la Fiscalía ni la Abogacía del Estado, que representa a Hacienda como perjudicada por el delito fiscal).

Si el tribunal acoge sus argumentos, la Infanta no asistirá al juicio y, en caso contrario, como el resto de procesados tendrá que estar presente durante los interrogatorios (ella sería, en todo caso, de las últimas en declarar pues primero se interrogará a los procesados a los que sí acusa la Fiscalía) y en la última sesión, pero no tendrá que acudir al resto de las sesiones siempre y cuando esté representada en la sala por su defensa.

Las declaraciones de los acusados se sucederán del 9 al 12 de febrero y del 16 al 19 y del 23 al 26 del mismo mes. En marzo, abril y mayo comparecerán ante el tribunal los casi 400 testigos y los peritos. Ya en junio, los magistrados del «caso Nóos» escucharán las conclusiones e informes de las partes y, finalmente, a los procesados (si éstos ejercen su derecho a la última palabra).

¿Qué es la «doctrina Botín»?

La «doctrina Botín», fijada por el Tribunal Supremo en 2007, impide en el procedimiento abreviado abrir juicio oral contra un imputado al que sólo acusa la acusación popular, y no la Fiscalía ni el perjudicado por el delito.