ETA

ETA no se comunica con sus presos desde que su abogada Zulueta fuera detenida

Los presos etarras se han quedado sin interlocutor directo con la banda desde que la abogada Arantza Zulueta, su principal valedora, fuera detenida en enero de este año, en un operación de la Guardia Civil que supuso un duro golpe al grupo de enlace de ETA con sus reclusos.

Desde esa fecha, el 8 de enero, los alrededor de 350 presos etarras en España no reciben información directa de la organización, según han subrayado a Efe fuentes de la lucha antiterrorista, que resaltan que Zulueta no ha sido sustituida por nadie y que la abogada apenas tiene apoyos y se siente abandonada y traicionada.

Zulueta lideraba el denominado frente de cárceles o "KT", integrado por otras siete personas también detenidas en esa operación, entre ellas Jon Enparantza, y que conformaba "un brazo operativo más de ETA", como entendió el juez de la Audiencia Nacional Eloy Velasco cuando ordenó su ingreso en prisión.

Tras romperse los lazos directos entre la banda y sus enlaces con los presos, es la izquierda abertzale quien ha asumido en cierto modo este papel para que sus reivindicaciones sigan teniendo un carácter colectivo.

No obstante, en la práctica, se han formado "células zonales", es decir, pequeños grupos encargados de dirigir la estrategia de los presos en función de su lugar de origen u otras circunstancias.

Una nueva táctica que ha supuesto, añaden las fuentes, la ruptura de la disciplina férrea que Zulueta imponía en las cárceles, hasta el punto de que todo aquel que decidiera abandonar el camino dictado por ETA o condenar su actividad dejaría de recibir el apoyo económico, jurídico, social y sanitario que tenía hasta ese momento.

Sin este referente, y con el colectivo de presos "partido", cada recluso "se busca la vida", en un "sálvese quien pueda"para lograr beneficios penitenciarios cuanto antes.

Las fuentes señalan que la mayoría de los internos etarras está optando por medidas individuales, previsiblemente dentro del plan de reinserción impulsado por el Ministerio del Interior en abril de 2012 y cuyos resultados no se están haciendo públicos.

De todos modos, y dentro de lo que la legislación penitenciaria permite, los presos de ETA están solicitando los máximos beneficios.

Pasos para lograrlos parece que van dando algunos reclusos. El último Ibon Etxezarreta, uno de los autores del asesinato del exgobernador del Gobierno Juan María Jauregui, reconoció en una carta publicada el martes por los diarios del grupo Noticias el daño causado.

Acogido a la vía Nanclares, Etxezarreta considera "injustificable"el dolor causado y pide a Sortu que abandone su "silencio e inmovilismo".

Como él también expresó su repudio recientemente a la banda y ante notario el etarra Asier Arronategui, ya en libertad condicional, tras obtener el tercer grado y cumplir todos los requisitos requeridos.