Iglesias hará una purga de críticos ante las municipales y autonómicas

Ultima un reglamento para retomar el control del partido ante la debilidad de su liderazgo.

Pablo Iglesias, el pasado mes de noviembre durante la presentación del libro «Repensar la España plurinacional»
Pablo Iglesias, el pasado mes de noviembre durante la presentación del libro «Repensar la España plurinacional»

Ultima un reglamento para retomar el control del partido ante la debilidad de su liderazgo.

Veinte días después de las elecciones catalanas, Podemos –que hasta ahora no ha hecho valoración alguna tras su personal fiasco electoral– despierta hoy en Madrid para dar cuenta de las consecuencias de su cuestionada gestión de la crisis soberanista.

La plana mayor de la formación no ha hecho públicas hasta hoy sus explicaciones sobre lo que le ha ocurrido a su marca en Cataluña y el secretario general, Pablo Iglesias, se ha mantenido desaparecido durante todo el periodo vacacional, pero tampoco se espera que hoy haga balance alguno. A falta de que esta mañana sí que lo hagan el secretario de organización Pablo Echenique y la portavoz Noelia Vera, las voces dentro de Podemos que reconocen la deriva que está tomando el partido aumentan y ven peligrar el poder territorial que adquirió en los últimos años. Públicamente ya lo han hecho varios dirigentes, como la cofundadora de Podemos, Carolina Bescansa, que en ocasiones ha reprochado a la Ejecutiva que no tenga un proyecto político para toda España.

Criticado por el silencio en el que se ha refugiado, la estrategia de Iglesias pasa ahora por rescatar un reglamento interno, casi un año después de la Asamblea fundacional de Vistalegre II, para garantizarse todo el poder para su dirección y hacerse de nuevo con el poder territorial de cara a las elecciones autonómicas y municipales. Esta norma, ultimada en diciembre, puede suponer el desmantelamiento de las estructuras locales de Podemos y lograría blindar a la formación a la hora de establecer plataformas electorales para los comicios y así evita que los sectores críticos puedan imponerse a la posición que dicta el partido. Uno de los bastiones que a día de hoy el partido no controla es Andalucía, debido al monopolio del sector anticapitalista. Esta nueva criba que tendrá lugar en Podemos llega tras un Vistalegre II donde Pablo Iglesias apostó por la descentralización que aboca a reducir ahora aceleradamente las autonomías de los órganos municipales para establecer coaliciones electorales.

Este nuevo reglamento, atendiendo a los Estatutos aprobados en febrero, se rige por el endurecimiento de los requisitos para constituir los órganos municipales. Con esta nueva medida se deberán renovar todos los órganos que no se hayan hecho aún. A principios de 2015 eran 770 aproximadamente las direcciones municipales constituidas en localidades en las que se contaban con más de 100 inscritos. Ahora, según datos del partido, son alrededor de 100 los municipios que cumplen con las condiciones requeridas. Con esta criba, el núcleo del partido adquirirá más poder dado que sólo se puede constituir una ejecutiva local en los municipios que tengan más de 50 militantes de pleno derecho. En aquellas localidades donde no se llegue a este mínimo se formará una Asamblea Ciudadana Municipal.

Ante este endurecimiento para con los municipios, Echenique explicaba esta semana que este reglamento, no hecho público todavía, se debe a que los órganos del partido «sólo tienen sentido que existan allí donde hay militancia que representar». Asimismo, el secretario de Organización también puntualizó el hecho de que se le atribuya la autoría del documento. «El primer paso fue reunir a todos los secretarios de Organización Autonómicos, tener un largo y fructífero debate y llegar a una visión ampliamente compartida del rumbo a seguir». «A partir de lo discutido, se redactó un borrador que se volvió a enviar», y tras enmiendas «se aprobó por abrumadora mayoría de los votos en el Consejo Ciudadano Estatal».