Podemos

Irene Montero sobre el chalé: «No estamos libres de contradicciones»

Afirma que Galapagar «es un municipio normal de Madrid, no es La Moraleja» y que el objetivo de ambos dirigentes de Podemos ha sido «buscar intimidad, no aislamiento».

Irene Montero y Pablo Iglesias
Irene Montero y Pablo Iglesiaslarazon

Afirma que Galapagar «es un municipio normal de Madrid, no es La Moraleja» y que el objetivo de ambos dirigentes de Podemos ha sido «buscar intimidad, no aislamiento».

La portavoz de Unidos Podemos en el Congreso, Irene Montero, se ha vuelto a referir este viernes a la polémica suscitada por el chalé que ha comprado con su pareja y secretario general del partido, Pablo Iglesias, por la que han puesto sus cargos a disposición de la militancia y ha reconocido que «nadie», tampoco ellos, «está libre de contradicciones».

"Tratamos de adaptar nuestra vida de la forma que sabemos, y no estamos libres de contradicciones, e intentar preservar la intimidad de nuestros hijos, pero siempre cumpliendo con un código ético que garantiza que vivimos como la gente", ha explicado en una entrevista con Antena3 recogida por Europa Press.

En este sentido, ha incidido en que Galapagar "es un municipio normal de Madrid, no es La Moraleja"y que el objetivo de ambos dirigentes de Podemos ha sido "buscar intimidad, no aislamiento"y "la prueba es que se puede pasar por allí", ya que el chalé no está enclavado en una urbanización cerrada.

Según ha dicho, "es importante"que su forma de vida "sea coherente"y es el debate en torno a esa coherencia la que ha motivado que consulten a las bases sobre si deben o no continuar en el cargo, cosa que los militantes podrán hacer vía internet hasta el domingo.

Irene Montero ha valorado la consulta a las bases sobre si tanto ella como Pablo Iglesias deben dejar sus cargos tras la compra de su vivienda y considera que "las opiniones de la militancia deben servir para decidir dónde estamos cada uno".

En su opinión, "la credibilidad es lo más importante que tiene un político"y dice que tanto la suya como la de Iglesias se vio tocada cuando salieron las informaciones de su nueva vivienda. "Si está en juego mi credibilidad, la militancia debe poder decidir si soy adecuada para seguir siendo la portavoz parlamentaria", explica.

Cree que "una cuestión personal"se convirtió "en un debate público sobre si somos coherentes o no para desempeñar nuestra responsabilidad". Por eso decidieron hacer la consulta a las bases.

Dice que "era impensable que se montase tal nivel de escándalo por la compra de la vivienda. No era necesario ver las habitaciones donde van a dormir mis hijos para poder hablar de si es coherente o no dónde un dirigente político vive", añade.

La diputada sostiene que para ambos "era inimaginable que llegase a este nivel"la cobertura y la polémica en torno a la compra de su nueva vivienda, de más de 600.000 euros, en el municipio madrileño de Galapagar, y lo ha atribuido una vez más a la labor de "las cloacas del Estado"a partir de una cantidad de información en su opinión, "innecesaria": "No era necesario mostrar la habitación donde van a dormir mis hijos para saber si es o no coherente (la decisión)".

Sobre la carta que el alcalde de Cádiz, José María González, remitió al fundador de Podemos, Juan Carlos Monedero, reafirmando sus críticas a la decisión de comprar el chalé, Montero ha reconocido que le ha "dolido"y es uno de "esos momentos que si no te matan, te hacen más fuerte".

También se ha referido al polémico tuit de Pablo Iglesias criticando que el ministro de Economía, Luis de Guindos, comprase un piso por un importe similar y ha asegurado que la formación va a seguir criticándole porque fue él mismo quien dijo "que había comprado esa vivienda y no sabía qué iba a hacer con ella, es decir, la compra para especular".

"Aunque me compre una casa a treinta años puedo seguir criticando que un señor que está en el gobierno lo haga representando los intereses de los fondos buitres (...) Es la trampa que nos hace el adversario, decir que es lo mismo tomarse una cocacola que salir en los papeles de Bárcenas. No es lo mismo y no se puede meter en el mismo saco", ha zanjado.

Tampoco es lo mismo en su opinión, un escrache, "acción que el Tribunal Supremo ha declarado legítima dentro del derecho de protesta"que lo que padecen Iglesias y ella. "Comparar a las cloacas del estado con un movimiento social que reclama vivienda digna me parece inaceptable", ha señalado, preguntada en particular por el acoso que sufrió la vicepresidenta del Gobierno, Sáenz de Santamaría, con su madre y sus hijos.