La crisis socialista en Europa

La Razón
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Francia: «El partido de Epinay está muerto y bien muerto»

Los socialdemócratas franceses ceden terreno a favor de la extrema izquierda de Jean-Luc Mélenchon y del social-liberalismo de Emmanuel Macron, en el que también se reconoce una parte de la derecha francesa.

Desde que en 2002 quedaron eliminados en la primera vuelta, François Hollande, primer secretario del Partido Socialista, ha dedicado sus esfuerzos a mantener la unión de los socialistas, mientras protagonizaba una política de oposición sistemática a las reformas del Gobierno que se ha visto obligado a aplicar. El resultado ha sido la eliminación del candidato socialista en las presidenciales, Benoît Hamon. Como dijo Jean-Christophe Cambadélis, actual líder: «El partido de Epinay está muerto y bien muerto». Es el fin de la idea de que un partido puede unir a todas las izquierdas El futuro es incierto, informa A. Serena.

Reino Unido: Los diez años de crisis del laborismo

El Partido Laborista atraviesa una de sus peores crisis. No acaba de encontrar su identidad y el Brexit ha supuesto la última ruptura con su electorado tradicional. Tras el referéndum, los diputados protagonizaron la enésima revuelta contra el líder, Jeremy Corbyn. Su giro a la izquierda no se contempla como una opción real para formar gobierno de cara a las generales de junio donde, según los sondeos, los laboristas se encuentran hasta 20 puntos por detrás de los conservadores. De cara a las conversaciones con Bruselas –donde más de la mitad de los votantes aún no saben cuál es la posición del partido– se descarta dejar las negociaciones sin llegar a un acuerdo. Alrededor de 100 diputados laboristas amenazan con formar un nuevo movimiento. Pero Corbyn no es el responsable de todos los problemas. El laborismo lleva en crisis diez años, informa C. Maza.

Alemania: El «efecto Schulz», sin fuerzas antes de las elecciones

El salto en enero al escenario político alemán del ex presidente del Parlamento Europeo, Martin Schulz, supuso el último impulso del socialismo en Europa. En Alemania lo llamaron el «efecto Schulz» y muchos creyeron que con él llegaría la coartada perfecta para desterrar a Merkel y la tirita para cortar el desangre del socialismo europeo. Se equivocaron. A pesar de que su candidatura para luchar contra la canciller en la carrera por el Bundestag disparó al partido Socialdemócrata alemán (SPD) a su mejor puntuación en los últimos diez años, poco después se estancó en los sondeos. En marzo, la CDU de Merkel venció al SPD por un amplio margen en Sarre y en las elecciones de Schleswig-Holstein, los socialdemócratas también cayeron. La prueba definitiva está hoy en las regionales de Renania del Norte-Westfalia. Si vuelven a fallar quedaría claro que el «efecto Schulz» se ha quedado sin fuerzas, informa R.G. del Barrio.

Italia: Un órdago para evitar que los «grillini» ganen

La partida para ganar las generales italianas se juega entre el Movimento 5 Estrellas (M5E) y el Partido Democrático (PD).

Renzi, que acaba de ganar las primarias del PD, y quien se considera un gran admirador de Emmanuel Macron, quiere demostrar que el auge de los «grillini» del M5E es tan sólo un populismo contradictorio y momentáneo. Tras perder el referéndum constitucional, Renzi quiere demostrar que los italianos siguen apoyándole. El M5E, fundado por Beppe Grillo, se coloca como primera fuerza en casi todas las encuestas. Un poco más atrás se encontraría los reformistas del Partido Democrático. En este caótico contexto, lo ideal sería una nueva ley electoral, pero nadie quiere ceder. Los populistas de la Liga Norte y del M5E están dispuestos a afrontar unas generales con cualquier ley electoral, con tal de demostrar su conquista definitiva de la política italiana, informa M. Tori.