Estas son las fórmulas para investir a Pedro Sánchez

Sin mayoría alternativa a su figura, pero sin la mayoría solvente que le permitiera una investidura sencilla y clarificada

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez

El pasado 28 de abril Pedro Sánchez ganó las elecciones. Sin mayoría alternativa a su figura, pero sin la mayoría solvente que le permitiera una investidura sencilla y clarificada.

El pasado 28 de abril Pedro Sánchez ganó las elecciones. Sin mayoría alternativa a su figura, pero sin la mayoría solvente que le permitiera una investidura sencilla y clarificada. Con la calculadora en la mano, los socialistas necesitan de la acción pero sobre todo de la omisión de un buen número de partidos. De base, los socialistas cuentan con sus votos (123), con los de Unidas Podemos (42), con los del PNV (6), con el de Compromís (1) y con el escaño del Partido Regionalista de Cantabria (PRC). 173 votos que podrán hacerse valer en los siguientes escenarios:

- Los presos del “procés”: aunque el Congreso decida hoy no rebajar la mayoría absoluta, si los políticos catalanes encarcelados no renuncian a sus actas, su ausencia contará como abstención. Y esto permitiría a Sánchez contar con al menos tres abstenciones (de los diputados de Junts) del bando soberanista. - Coalición Canaria: los dos diputados canarios siguen antojándose necesarios, pues aunque los presos faciliten la suma, si los de Ana Oramas se decantan por el bando del “no”, éstos sumarían 174 frente a los 173 a favor de Sánchez. Los socialistas, por tanto, necesitan para que su líder salga investido -además de la abstención de los presos del “procés”- que Coalición Canaria no vote en contra.- El factor navarro: con el panorama territorial aún por definir, lo que ocurra en Navarra podría tener su reflejo en la investidura de Sánchez. Si el PSN facilita el gobierno de la coalición de derechas Navarra Suma, sus dos diputados en el Congreso podrían hacer lo propio en la del candidato socialista, lo que permitiría no depender de Coalición Canaria.- Abstención “por España”: aunque el foco está puesto en las pequeñas formaciones que pueden marcar la diferencia, para la investidura de Sánchez bastaría, sin más cambalaches, con que PP o Ciudadanos se abstuvieran. Desde Moncloa y Ferraz se ha lanzado el mensaje de hacer este gesto como “un servicio a España”, en la línea de lo que el PSOE hizo en 2016 para que gobernara Mariano Rajoy. - Cambiar al “socio preferente”: aunque desde el PSOE miran a Unidas Podemos como su “socio preferente” en el partido hay quienes apuntan que se debería cortejar a Ciudadanos, ya que con sus votos se obtendría una mayoría solvente de 180 diputados. Esta opción parece poco probable, si atendemos al veto de Albert Rivera a Sánchez.