Política

Los catalanes no quieren al president

Un 56,2% de los encuestados considera que no debería ser investido de nuevo y un 52,6% aboga por que abandone la política si no revalida su puesto al frente de la Generalitat

El secesionismo no deja nada al azar, lo demuestra el hecho de hacer coincidir la primera sesión del pleno de investidura de Artur Mas con el aniversario de la pseudoconsulta del 9-N. Pero Artur Mas no tiene nada que celebrar. El presidente en funciones aspira, en soledad, a revalidar su puesto al frente de la Generalitat, lo hace sin el apoyo del Parlament –todos los grupos han declarado su intención de oponerse a su nombramiento– y sin el aval más importante, el de los catalanes. Así se deduce de la última encuesta de NC Report para LA RAZÓN, que refleja que el 56,2% de los encuestados cree que Mas no debería ser otra vez president. Sólo un 33,8% volvería a confiarle cuatro años más la gestión de Cataluña, por el 10% que no sabe o prefiere no manifestarse al respecto.

En la línea de este pronunciamiento, los catalanes entienden que si Mas ve frustrado el objetivo de revalidar su mandato al frente del Gobierno catalán debe abandonar la política. Así lo señalan el 52,6% de los encuestados, mientras que al 40,2% no le parece condición necesaria para forzar su salida y entienden que, aunque no consiga mantenerse en la Generalitat, puede continuar como diputado raso de Juntos por el Sí en el Parlamento de Cataluña. Un 7,2% de los consultados no saben o prefieren no expresar su opinión al respecto.

Para evitar que Mas sea finalmente investido, los encuestados consideran que la CUP debería cumplir su compromiso de no prestarle el apoyo de los dos diputados que necesita para lograrlo. Así lo señalan la mayoría, un 64,3%, mientras que sólo un 28,6% piensa que los antisistema deberían adoptar un papel activo y votar a favor de la candidatura de Mas. Un 7,1% no sabe o prefiere no contestar.

Ante esta oposición frontal a que Artur Mas tome de nuevo las riendas del Gobierno de Cataluña y de acuerdo a la intención de la CUP de proponer un candidato alternativo a Juntos por el Sí para forzar a Convergència a decidir si su compromiso con el «procés» está por encima de su líder, NC Report plantea a los encuestados varias opciones de futuros presidentes que en ninguno de los casos consiguen superar el 20% de los apoyos. Es más, la mayoría, un 47,6% de los catalanes, no optaría por ninguno de los propuestos. Sin embargo, quien logra recabar más apoyos es el presidente de ERC, Oriol Junqueras, con un 19,3%. Le sigue, a seis décimas de distancia, el propio Mas, con un 18,7% y prácticamente descolgados y sin opciones se postulan las apuestas de la CUP: Raül Romeva (3,2%) y Neus Munté (2,1%).

Parte del rechazo que despierta el presidente en funciones en la CUP tiene su reflejo también en la sociedad. Un 59,2% de los catalanes considera que Mas se verá salpicado, en algún momento, por la trama de comisiones ilegales que su partido ha cobrado durante los últimos años. Sólo un 29,1% emite un voto de confianza y cree que el president no se verá implicado en la trama corrupta del 3%. Un 11,7% no sabe o no quiere responder sobre este aspecto.

Llegados a este punto, en lo que parece un balance final de legislatura, ante las dificultades que se adivinan para su investidura, NC Report ha pedido a los catalanes que valoren la gestión de Artur Mas y la mayoría considera que no ha sido un buen presidente. Así lo señala el 53,6% de los encuestados, por el 39,1 por ciento que emiten un dictamen positivo. Un 7,3% no sabe o prefiere no manifestar su opinión sobre este asunto.

Tampoco la gestión del president cuenta con el aval de los catalanes, que en su mayoría la califican de forma negativa. Un 44,9% entiende que su administración del Gobierno catalán, caracterizado por sus múltiples convocatorias electorales y por el uso del aparato para difundir el independentismo, merecen una valoración «mala o muy mala». Le siguen, aunque a cierta distancia con un 27,1%, los que la califican como «buena o muy buena» y a una corta distancia, con el 22,1%, los que la consideran regular. Un 5,9 por ciento no sabe o prefiere no expresar su opinión al respecto.