Los errejonistas pedirán la dimisión de Espinar si pierde las primarias

No permitirán que se convierta en una rémora para el partido en Madrid.

Íñigo Errejón y Pablo Iglesias –referentes de las dos corrientes principales de Podemos– en el Congreso de los Diputados.
Íñigo Errejón y Pablo Iglesias –referentes de las dos corrientes principales de Podemos– en el Congreso de los Diputados.

No permitirán que se convierta en una rémora para el partido en Madrid.

A las 23:59 del miércoles se cerraron las urnas virtuales de unas primarias de Podemos en Madrid que, para bien o para mal, sellarán el futuro político de Ramón Espinar. Finalmente serán los inscritos de Podemos en esta región los que diriman si tendrá o no consecuencias políticas la polémica levantada cuando se conoció que el portavoz de Podemos en el Senado y aspirante a la secretaría general de Madrid cobró una plusvalía de 30.000 euros al vender un piso protegido en el que nunca llegó a vivir. Si los inscritos de Madrid «compran» las explicaciones del propio Espinar y de toda la corriente «pablista» –con Iglesias a la cabeza–, el rival de Rita Maestre superará la crisis sin mayores problemas. Sin embargo, si son los de Maestre los que ganan las primarias, el futuro del portavoz se verá seriamente comprometido ya que, según han confirmado fuentes cercanas a la condidatura no oficialista a este diario, el sector errejonista no permitirá que se convierta en una rémora en la construcción de una alternativa sólida al PP en la Comunidad de Madrid y propiciará que Espinar dé un paso atrás en las instituciones regionales y se concentre en su papel de protavoz en el Senado, un puesto que le vino por su excelente sintonía con la cúpula nacional del partido y, concretamente, con Pablo Igelsias. Las mismas fuentes explicaron que si después de recibir el apoyo en bloque de la dirección del partido, los inscritos de Madrid le dan la espalda, en el mandato de las bases vendrá implícito que Espinar asuma la responsabilidad política por la polémica plusvalía y deje el campo libre a la línea errejonista. El sistema electoral utilizado por Podemos en sus primarias ayudará en este sentido ya que la lista ganadora se quedará con el 80% del consejo ciudadano de Madrid y las perdedoras deberán repartirse el resto de puestos.

El propio Ramón Espinar parece consciente de hasta qué punto su futuro político depende de lo que digan las urnas virtuales de Podemos, un veredicto que hará público hoy la Secretaría de Organización, liderada por Pablo Echenique, a través de un comunicado que verá la luz a media tarde. El candidato oficialista aseguró en una entrevista concedida a Efe que no formará parte de la directiva regional si queda por detrás de Maestre en las primarias. En el caso contrario, dijo, no descarta hacer cambios en profundidad en el grupo parlamentario de Podemos en la Asamblea de Madrid. Espinar intentó desmarcar la figura de Pablo Iglesias y su liderazgo de un posible resultado adverso en Madrid. «Esto es un proceso autonómico y nadie sale reforzado ni debilitado de perder o de ganar el proceso de primarias en la Comunidad de Madrid más allá de los que podamos ganar o perder, que somos Rita, yo y nuestros equipos», dijo al respecto.

Por su parte, Maestre tuvo un encuentro con periodistas en un bar de la plaza de Tirso de Molina de Madrid durante el cual se quejó veladamente de la actitud que habían demostrado en el sector oficialista. «Yo he intentado hacer una campaña en la que lo que hemos puesto encima de la mesa son propuestas en positivo y he hecho todo lo posible para no criticar a ningún compañero, señalar o adjetivar a ningún compañero. No siempre ha sido así en otras candidaturas», dijo en lo que fue interpretado como una alusión a las aceradas críticas vertidas por Juan Carlos Monedero en los compases finales de la campaña, unos ataques que fueron definidos desde las filas errejonistas como intentos de «enfangar» las primarias.

La participación en este proceso de primarias se ha incrementado dramáticamente, un dato de difícil interpretación política, ya que no está claro a quién beneficia este aumento. Concretamente han votado 27.223 inscritos, lo que supone un 36,65% del censo total llamado a voto (76.354) y un 54,52% sobre los 49.934 inscritos activos, es decir, aquellos que han utilizado al menos una vez el portal de Participación en el último año. Respecto a la primera fase del proceso –aquel en el que se votaron los documentos políticos de Podemos en Madrid–, la participación ha repuntado nada menos que un 133%, ya que entonces votaron algo más de 11.000 inscritos madrileños.