Política

Pedro Sánchez ofrece «unidad y cambio» para liderar el PSOE

Pedro Sánchez con su equipo durante la presentación de su candidatura en Alcorcón.
Pedro Sánchez con su equipo durante la presentación de su candidatura en Alcorcón.

El aspirante a secretario general del PSOE Pedro Sánchez se ha presentado como el "candidato de la carretera", porque pretende recorrer los kilómetros que hagan falta para estar con los afiliados en todos los rincones de España, y como la garantía de "unidad"y "cambio"en su partido.

El aspirante a secretario general del PSOE Pedro Sánchez se ha presentado como el "candidato de la carretera", porque pretende recorrer los kilómetros que hagan falta para estar con los afiliados en todos los rincones de España, y como la garantía de "unidad"y "cambio"en su partido.

Diputado por Madrid en el Congreso, Pedro Sánchez arrancó su carrera por conseguir las 10.000 firmas que avalen su candidatura en un acto multitudinario con militantes en la agrupación de Alcorcón, uno de los municipios del sur madrileño en los que ha gobernado el PSOE durante treinta años y que desde 2011 gobierna el PP con mayoría absoluta.

"Hasta el 13 de julio seré un candidato en la carretera y después, si los compañeros del PSOE tengo el honor de que confíen en mí, un secretario general en la carretera; estaré poco en Ferraz y mucho en el territorio", ha afirmado ante unas 200 personas -entre ellas su mujer y otros familiares- que abarrotaban una modesta sala, mientras otras tantas seguían su intervención por una pantalla.

Sánchez ha explicado que el cambio que propugna en el PSOE es un cambio "con corazón y con cabeza"y ha pedido a la dirección federal que promueva debates "en cada provincia"entre todos los candidatos que se presenten.

En un ambiente de júbilo, en una sala abarrotada, el diputado ofreció un discurso de casi una hora y de más cabeza que corazón, salpicado de muestras de sentido del humor.

Sánchez dijo que se presenta con "humildad", siendo "muy consciente de la alta responsabilidad"que pretende asumir, y que esa decisión no es fruto de su ambición personal, sino del empeño de comenzar un "camino en común de cohesión y unidad"y de "construir un proyecto vertebrador social y político para una España que lo está pasando mal".

Tras defender que hoy el socialismo es "más necesario que nunca", porque sobre significa "rebelión contra la injusticia", ha recordado a sus abuelos que "apenas sabían leer y escribir por la injusticia de la Guerra Civil"y ha revelado que por ellos decidió afiliarse.

También señaló que aunque no tiene ningún cargo orgánico, sabe que un partido fuerte es un partido con organización, con dirección, con proyecto político y con ideas, "en el que todos son importantes, los militantes de base y también sus representantes.

"Democracia, sí, pero también partido; debate, sí pero también unidad; competición, sí, pero entre compañeros; trabajaré para que éste sea el congreso del cambio y la unidad", prometió como también echarse a la carretera para escuchar a los afiliados y para que los afiliados le escuchen a él.

Respecto al proyecto socialista apostó por "defender lo conseguido y aprender de los errores"y reivindicço la "política socialista en la economía, porque no hay nada mas ideológico que la economía".

En una intervención con referencias expresas y agradecimientos a Susana Díaz, Alfredo Pérez Rubalcaba y Pere Navarro, esbozó un eje ideológico basado en una economía social de mercado que trace una "raya clara entre los que son mercancías y lo que son derechos: la educación, la sanidad, la dependencia, las pensiones y el "derecho de garantía de alimentación infantil, para que no vuelva a haber pobreza infantil", propuso.

"La crisis ha dejado claro que nunca fue la economía, que siempre fue la política y que solo desde la política podremos acallar el discurso de que no hay alternativa a la derecha y a que tengamos más ricos y cada vez mas personas en riesgo de exclusión social", subrayó.