PSOE

Sánchez cede y someterá los pactos a los barones

Ferraz convocará un Comité Federal en el que se refrenden las alianzas alcanzadas por la dirección del partido

César Luena, durante la conferencia de prensa que ha ofrecido tras la reunión de la comisión permanente de la Ejecutiva Federal del partido.
César Luena, durante la conferencia de prensa que ha ofrecido tras la reunión de la comisión permanente de la Ejecutiva Federal del partido.larazon

Ferraz convocará un Comité Federal en el que se refrenden las alianzas alcanzadas por la dirección del partido.

El Comité Federal del próximo sábado se convocó estratégicamente bajo el fuego cruzado de afines y contrarios a Pedro Sánchez. La dirección lo hizo apurando al máximo el mes de plazo que los barones territoriales le otorgaron a finales de diciembre para poner fecha al congreso ordinario del PSOE que decidirá la renovación o no de la cúpula de Ferraz. Con estas semanas de margen, el líder socialista aspiraba a que la incertidumbre sobre la gobernabilidad del país se hubiera disipado, al menos en lo que respecta a la figura de Mariano Rajoy, para afrontar el cónclave con una propuesta de investidura que calmara los ánimos de los territorios. Sin embargo, la jugada maestra del presidente en funciones –declinando asumir en primer término su investidura– mantiene un mes después la situación de desgobierno, con un PSOE que se niega a entablar ningún tipo de contacto con otras formaciones políticas hasta que reciba el encargo expreso del Rey para formar un Ejecutivo alternativo. Este estado de «stand by» hace que las expectativas que hace días rodeaban la celebración del Comité Federal se hayan rebajado al mínimo y lo conviertan en un cónclave de mero trámite en el que la dirección del partido no piensa someter a votación ninguna resolución sobre alianzas postelectorales. «No vamos a llevar nada de pactos a la reunión, porque no ha cambiado nada respecto a lo aprobado el 28 de diciembre», comentan fuentes del entorno del secretario general a LA RAZÓN, «ni siquiera aunque el Rey nos encargara formar gobierno el mismo viernes», precisan.

El motivo que argumentan desde Ferraz para dotar de un perfil bajo a los pactos es que las premisas que se fijaron en el último cónclave –oposición frontal a una investidura del PP y de Rajoy y no sentarse a negociar con aquellos partidos que no renuncien con carácter previo a sus postulados separatistas– siguen vigentes, ya que no se ha avanzado en ninguna alianza desde entonces. En el momento en que estas se forjen, Ferraz convocará un Comité Federal en el que se refrenden las posturas alcanzadas por el partido. Esta decisión supone una cesión de Sánchez ante las presiones de sus barones, pues en un primer momento la dirección federal entendía que estos postulados, fijados «ex ante», validaban a Sánchez para negociar sin necesidad de un control posterior («ex post») de los pactos trazados. Un argumento al que se oponían frontalmente los barones territoriales, que encuentran esta argumentación «extravagante» y que, por tanto, son partidarios de que –una vez encauzadas las negociaciones– los acuerdos pasen el filtro del Comité Federal. El secretario de Organización del PSOE, César Luena, explicó ayer en rueda de prensa que, aunque existe la potestad, este cónclave «no debe» y no tendría por qué celebrarse, dado que «no existe esa obligación». Sin embargo, desde las federaciones le recuerdan a la mano derecha de Sánchez que «siempre se ha hecho de este modo, porque así lo recogen los estatutos del partido».

Los barones no quieren adelantar acontecimientos y únicamente se emplazan a la asunción de los futuros entendimientos con otras formaciones y dentro de los parámetros establecidos por el Comité Federal. «Primero hay que llegar a un acuerdo, luego ya veremos», comentan a este diario con cierto halo de incertidumbre ante la posibilidad de que no lleguen a producirse las ansiadas alianzas que abran a Sánchez las puertas de La Moncloa. Sin embargo, existe práctica unanimidad en la creencia de que el líder socialista tiene que intentar ser presidente y «bajar los humos a Podemos» después de su «humillante» propuesta de Gobierno en coalición. «No es el momento de romper la baraja, Pedro lo tiene que intentar», comenta a este diario un dirigente poco sospechoso de ser «sanchista». El argumento se basa en que los socialistas deben ir hasta el final para formar un Ejecutivo progresista y de cambio y si fracasan, los culpables serán quienes hayan puesto líneas rojas inasumibles, en alusión a Podemos, de quienes recela la práctica totalidad del partido. «Sólo así podremos acudir con dignidad a unas nuevas elecciones», señalan. En este sentido, incluso quienes no se encuentran entre los firmes defensores de Sánchez piden unidad en torno a su investidura por el bien del partido. «Hay quien cree que está disparando al chófer –por Sánchez– pero no se dan cuenta de que está dando al coche –por el PSOE–».

Lo que sí saldrá del Comité del próximo sábado es la fecha del congreso ordinario en el que el partido decidirá sobre su liderazgo. Será «entre marzo y junio» y el secretario de Organización del PSOE espera consensuar la fecha con los barones durante esta semana, para que su celebración no interfiera en el desarrollo del país. Esta fecha, no obstante, podría variar si hubiera elecciones anticipadas, así que ni siquiera eso sacaremos en claro de la reunión.