Política

Villarejo esgrime el secreto profesional y calla sobre Garzón

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Los problemas de salud del ex comisario José Villarejo llevaron ayer hasta la cárcel de Estremera (Madrid) –donde se encuentra en prisión preventiva desde noviembre de 2017– al juez de la Audiencia Nacional Manuel García Castellón y a los fiscales Anticorrupción que le investigan por las múltiples ramificaciones derivadas de la «operación Tándem». En esa comparecencia, Villarejo se acogió por primera vez al secreto profesional –el ex mando policial está colegiado como abogado– para eludir las preguntas que intentaban esclarecer su relación con el ex juez Baltasar Garzón, lo que reiteró cuando se le inquirió por el significado de sus anotaciones con la identificación D2, que los investigadores creen que hace referencia a la ministra de Justicia en funciones Dolores Delgado, informa Efe.

La comitiva judicial se desplazó al centro penitenciario para interrogar al ex comisario en relación a la pieza Pit, el encargo que le hizo en 2016 el naviero Ángel Pérez Maura para evitar su extradición a Guatemala, y sobre sus supuestos trabajos de espionaje para el BBVA. En relación a este último asunto, Villarejo circunscribió el encargo al interés de la entidad en defenderse de una OPA hostil de Sacyr, pero negó haber tenido contacto alguno con el ex presidente del BBVA Francisco González, quien renunció al cargo el pasado marzo tras hacerse públicos esos trabajos. Con quien se reunió, matizó, fue con el entonces jefe de seguridad del banco Julio Corrochano, también investigado en la pieza Pit.

A la salida de prisión, su abogado, José García Cabrera, explicó a La Sexta que el cometido de Villarejo no era llevar a cabo ningún tipo de espionaje, sino ayudar a la entidad financiera a defenderse de una OPA hostil de Sacyr en 2004 «en defensa de la soberanía económica y política de España».

Preguntado por si se había reunido con Garzón o con jueces y fiscales de la Audiencia Nacional para intentar frenar la extradición de Pérez Maura, Villarejo se escudó en el secreto profesional entre letrados y dejó claro que, como cualquier abogado, si tiene la oportunidad de hablar con jueces y fiscales conocidos en beneficio de su cliente, lo hace.

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Además, desvinculó de este asunto a su hijo, José Villarejo Gil, a quien el juez García Castellón prohibió el pasado lunes salir de España y le retiró el pasaporte (obligándole a comparecer cada 15 días en el juzgado) tras tomarle declaración como investigado en el marco de esa misma pieza en la que se investigan sus presuntas gestiones para frenar la extradición del naviero español.