Zarzuela vira el foco a la heredera ante el acoso a la Corona

Se busca vincular la Princesa a la Constitución para reforzar el valor de la Monarquía.

Se busca vincular la Princesa a la Constitución para reforzar el valor de la Monarquía.

Zarzuela ya no deja lugar a la duda: la Princesa Leonor tendrá una mayor actividad pública, paulatina, meditada y sucesiva, y así se transmite desde el entorno de Felipe VI. Independientemente de que la heredera cumplirá este miércoles 13 años, y por tanto mayor capacidad y formación para asumir unas funciones a las que poco a poco se irá acostumbrando, la presencia pública de la Princesa coincide con un momento de gran inestabilidad política. Basta con mirar la agenda de la semana que viene para entender la hoja de ruta que está trazando la Casa del Rey: presente y futuro por un lado, pasado por el otro. Este miércoles, la primogénita asistirá en su 13º cumpleaños junto con los Reyes y su hermana, la Infanta Sofía, a la sede del instituto Cervantes por el aniversario de la votación de la Constitución. Y tendrá un papel principal: leerá un fragmento de la Carta Magna después de que inicie la lectura el Monarca, y seguirá el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Al acto también irán los representantes de los poderes del Estado, lo que lanza el mensaje de apuesta por los por los valores constitucionales y cierre de filas en torno a los integrantes que conforman el sistema democrático del país. A diferencia de cuando el pasado 30 de enero Felipe VI impuso a la heredera el Toisón de Oro, en esta ocasión Don Juan Carlos y Doña Sofía no estarán presentes. Por el contrario, coincidiendo con el cumpleaños de la Reina Sofía que tendrá lugar al día siguiente, la madre del Jefe del Estado acudirá a un concierto en la Escuela Superior de Música Reina Sofía junto con el Rey Juan Carlos, pero los Reyes no los acompañarán. La intención de Zarzuela hasta que se filtraron las grabaciones de Villerejo en las que se implicaba al Rey Juan Carlos era ofrecer una imagen de unión familiar convocando a los dos matrimonios juntos a diferentes actos, pero desde la polémica no se ha vuelto a tener una imagen conjunta de los Reyes y Don Juan Carlos y Doña Sofía, quien si fuera en cambio a los premios Princesa de Asturias como es habitual, en un claro acierto ya que la madre de Felipe VI es la mejor valorada por los ciudadanos junto con su hijo.

Las grabaciones de Villarejo y el discurso de Felipe VI el 3 de octubre de 2017 tras el referéndum ilegal son las herramientas con las que trabajan los partidarios de quienes quieren derribar la Corona. Por este motivo es el momento adecuado para focalizar la atención en la heredera, transmitiendo además el mensaje de que la Monarquía no tiene ninguna intención de dejarse ganar terreno. Este periódico ya publicó que el Rey no entrará en las provocaciones de los independentistas, ya que significaría concederles un poder que el ordenamiento jurídico les impide tener y además la Corona es muy consciente y aprueba que en una sociedad democrática haya libertad de expresión, y confía en el funcionamiento institucional para que se cumpla la ley. El problema viene cuando no son sólo los separatistas catalanes, si no que los socios nacionales de Sánchez han endurecido su discurso contra la Corona. El líder de Podemos, Pablo Iglesias, ha instado en su cuenta de Twitter a abrir un debate después de que el Ejecutivo de Sánchez haya decidido llevar al TC la reprobación del Rey en el Parlamento catalán, e IU tiene intención de presentar una moción para reclamar la reprobación de la Corona en los ayuntamientos donde tiene representación, al calor de la aprobación en el consistorio catalán de abolir la Monarquía. En este escenario, la política de Sánchez se ha convertido en un baile para contentar a todos: respaldar a la Corona pero a su vez firmar con Unidos Podemos que se despenalicen las injurias al Rey es uno de los ejemplos de estas cesiones con visos de ir en aumento.

Felipe VI es consciente de que apelar a la Constitución es apelar a la democracia en contra de sistemas totalitarios, y también es muy consciente de que la Monarquía jugó un papel determinante en el proceso de la transición tras la muerte de Franco. Don Felipe no se ha salido un ápice de la función que le marca la ley, y no es casualidad que, mientras su primera intervención pública fue en 1981 en los entonces premios Príncipe de Asturias, la primera intervención de la primogénita será la lectura de un fragmento de la Carta Magna. Zarzuela quiere que la Princesa Leonor represente dos conceptos: continuidad de la Corona y garantía democrática.