Cómo reducir la ansiedad con la magia del lenguaje

• La ansiedad no es un estado, es un sentimiento, es dinámico, por lo tanto, podemos cambiarlo

La ansiedad forma parte de nuestra vida, vivimos al límite en una sociedad en la que todo es para ayer, y en la que apenas nos paramos a pensar en cómo nos estamos comunicando con nosotros mismos.

El lenguaje es vital para la comunicación entre las personas, pero más importante aún para comunicarse con uno mismo. Muchas veces, debido al uso que hacemos de este canal, nos ponemos freno a nosotros mismos sin ser conscientes. En referencia a la ansiedad, el problema puede estar en la forma en la que verbalizamos este sentimiento.

“Tengo ansiedad” es una frase que todos hemos dicho u oído en algún momento de nuestras vidas. Pero ¿realmente la tienes? Si la tienes, ¿dónde está? Fran Sabal, autora del libro Nutrición Emocional y creadora de la Escuela de Nutrición Emocional, es especialista en PNL (Programación Neurolingüística) y habla de la importancia del lenguaje a la hora de expresarnos para poder gestionar de mejor forma nuestros sentimientos.

“La ansiedad no es algo que nos pertenece, es algo que estamos sintiendo. El 99% de nuestras células son energía, y la energía está en movimiento, por lo tanto, no somos, sino que estamos siendo. El lenguaje es la clave que nos va a permitir cambiar completamente cómo estamos interpretando las distintas situaciones, emociones, estados o situaciones en la vida” comenta Fran.

Por lo tanto, si nos fijamos en el lenguaje desde la resistencia en relación con el desde “el quiero hacer”, vemos que este último, lo hacemos desde la libertad y desde el amor propio.

Si nos hablamos desde la restricción y el sacrificio, diciendo “no voy a comer esto, voy a tener fuerza de voluntad”, es más probable que nos cansemos y sea más difícil alcanzar los objetivos. En cambio, si lo cambiamos hacia el “me quiero, y por eso me cuido”, utilizaremos esa energía de autocuidado que nos dará la fuerza necesaria para mantener nuestros buenos hábitos en el tiempo.

El lenguaje positivo hacia nosotros mismos nos permite avanzar de forma más eficaz y mejorar todos los aspectos, como la ansiedad por la comida.  Invita a tu mente a estar presente en el proceso de comprar los alimentos, de elegirlos, de cocinarlos y comerlos, y verás como la ansiedad baja gracias a la consciencia alimentaria.

El nuevo libro de Fran Sabal, Nutrición Emocional, es una guía para aprender a confiar en uno mismo, gestionar las emociones y establecer una relación sana con la comida para alcanzar un peso saludable.