Clínica Tambre – Premio a la Clínica de Reproducción Asistida Pionera en Desarrollo Científico

El centro madrileño, que ya cuenta con más de 40 años de historia, tiene como misión ayudar a las personas a alcanzar su deseo de tener bebés

Recibieron el Premio a la Clínica de Reproducción Asistida Pionera en Desarrollo Científico la doctora Laura García de Miguel (izquierda), directora médica de la Clínica Tambre y su CEO Inge Kormelink

Por eso, entre otras cosas, el centro médico y quirúrgico situado en la capital ha resultado galardonado con el Premio a la Clínica de Reproducción Asistida Pionera en Desarrollo Científico que otorga LA RAZÓN.

“Nuestra misión es ayudar a las personas a alcanzar su deseo de tener bebés sanos, contribuyendo al desarrollo de la ciencia, de la medicina y de la sociedad”. Así explica el propósito de la Clínica Tambre su CEO, Inge Kormelink. Por eso, entre otras cosas, el centro médico y quirúrgico situado en la capital ha resultado galardonado con el Premio a la Clínica de Reproducción Asistida Pionera en Desarrollo Científico que otorga LA RAZÓN. A recogerlo acudió la doctora Laura García de Miguel, su directora médica. Se trata de una clínica pionera, de hecho, es el centro de la Comunidad de Madrid con más experiencia en este sector. Lo avalan más de 40 años de experiencia, ya que lleva en marcha desde que en 1978 lo fundase el doctor Pedro Caballero.

Uno de sus hitos más importantes fue la creación del segundo Banco de Semen que ha existido en España, “y con el mismo compromiso y dedicación por la ciencia compartido por nuestro equipo de expertos en fertilidad hemos ido creciendo y evolucionando a lo largo de estos 40 años hasta obtener las tasas de embarazo más altas, tanto en España como en el resto de Europa”, añadió Kormelink. Su experiencia de campo está respaldada también por su actividad en el ámbito de la investigación: la Clínica Tambre es un referente dentro de la comunidad científica, ya que los profesionales que la forman cuentan en su haber con más de 56 estudios científicos publicados.

Sin embargo, pese a que sus logros hablan por sí solos, Kormelink considera que la clave de su éxito no está solo en su larga trayectoria científica y en su espíritu emprendedor, sino porque “la Clínica Tambre destaca por su capacidad de ofrecer a sus pacientes una atención cálida y personalizada con un equipo médico excelente para que la experiencia de las familias sea plenamente satisfactoria”. También cuentan con una unidad específica de apoyo psicológico para todas aquellas personas que requieran algún tipo de apoyo emocional. Por ejemplo, la aparición de ansiedad o depresión es habitual en las parejas que tienen problemas de fertilidad.

En su sede, en el número 8 de la calle Tambre, practican varios tratamientos: fecundación in vitro, inseminación artificial y ovodonación. El primero es el método más utilizado y consiste en la fecundación del óvulo con un espermatozoide fuera del útero, en el laboratorio. Esa es la principal diferencia con la inseminación artificial, en la que los espermatozoides seleccionados son depositados en el útero de la madre. En ambos casos, el esperma puede proceder de la pareja o de un donante, que puede ser anónimo.

Como ellos mismos afirman en su página web, todos los proyectos de familia son bien recibidos: desde las mujeres que quieran ser madre con su pareja tanto masculina como femenina hasta las que quieran ser madres solteras, pasando por las que han optado por reservar para el futuro el momento de tener hijos. Los testimonios reales son la prueba de que los casos de éxitos respaldan su trayectoria.